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Crónica TV: timba, putas y fútbol

Nadie puede negar que si anda de zapping en la caja boba y escucha la musiquita de Crónica y de fondo hay placa roja, no cambia de canal. Se trata de algo casi imposible, porque el estilo Crónica se convirtió en un género dentro de la televisión que al resto de los noticieros no les sale o no se animan a hacerlo. 

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Por FPM

Esteban Boxler, contó en una entrevista para la revista Plan V de noviembre de 2005, que los títulos exuberantes comenzaron tras el pedido de la gerencia del canal de realizar una tanda con cinco titulares cada treinta minutos, todos los días. Tras terminar el primero, a media hora de salir al aire, pensó que lo echarían, pero era un viernes y la agenda venía medio floja. Entonces se dijo “qué me vienen a meter presión si no hay noticia”. Fue así que tituló: “LA CIENCIA LO DICE: ESTUDIOS CIENTÍFICOS REVELARON QUE LA PRIMER MUJER FEMINISTA FUE LA ABUELA DE FRANKENSTEIN”. Enseguida, Mario Gavilán, su jefe, lo llamó y le dijo: “Pibe, eso es lo que quiero. Ese estilo me gusta y esas son las noticias que quiero”. Por ello, con el paso del tiempo, Boxler abordó las placas de ese modo, con el estilo del canal.

Héctor Ricardo García, dueño de Crónica y según las palabras del propio Boxler, “un tipo que le gusta Leonardo Favio y Raphael, es lo más parecido al argentino medio y de clase baja, más allá de que tenga toda la guita y ande en Mercedes Benz”.

En cuanto al contenido de los títulos, el iniciador explica que los toques de ironía, sensacionalismo y humor, dependen según los días: “Se busca primero el impacto, y el impacto se logra siendo los primeros. Y después tenés la posibilidad de la ironía”. Un ejemplo de ello, son las placas con la cuenta regresiva para la llegada de las cuatro estaciones del año. Inédito, idea original de García.

Por eso, se puede afirmar que el contenido del canal que se mueve “junto al pueblo”, se convirtió en una isla en donde las cuotas de humor forman parte de una forma exclusiva de hacer televisión. No sólo por lo divertido, sino por la utilización de los recursos que a veces llegan a ser del tipo más vulgar, aunque irresistible de no ser visto por millones de televidentes en los bares de Once o en las salas de espera en hospitales. Hay algunas que son para olvidar y otras que contienen ciertos grados de discriminación. Tal es el caso de una de las más conocidas y comentadas: “ACCIDENTE FATAL EN FLORES, MUEREN DOS PERSONAS Y UN BOLIVIANO”.

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Fue primicia de crónica TV

Otro de los interrogantes es cómo el canal obtiene las primicias. Boxler, contó que cuando ocurrió el suicidio del empresario Alfredo Yabrán, Crónica “salió ganando” por ser el primero en informar lo sucedido. La pregunta entonces es: ¿quién les acerca la data? La respuesta: “Un llamado directo de alguien. Es un mutuo contacto con la policía y gente de inteligencia”. La explicación, puede darse a partir de algunas técnicas de cómo titular la noticia antes de llegar al lugar de los hechos. La idea es informar, “pero sin dar los datos necesarios para que otros canales lleguen antes. De ahí, el famoso ‘ampliaremos’”.

Boxler, remarca antes que nada que “la televisión se parece a la realidad, pero no es la realidad. Quién crea que lo que ve en televisión es realidad, tiene un problema. No hay que pedirle a la televisión que diga la verdad o no hay que enojarse con el televisor porque no muestra la realidad como es. Porque en realidad, la televisión es eso: una gran puesta en escena”.

Para el final, vale la pena citar la reflexión de Boxler acerca de que “la filosofía de Crónica TV no fue pensada de una manera determinada. No es que se sentó un grupo de intelectuales a pensar cómo identificarse con la masa. Sino que el dueño, Héctor Ricardo García, es parte de la masa”.

(de la edición Nº 1, noviembre 2011)

caras en el parque

Caras en el parque

Cada tardenoche es igual y a la vez diversa en el Parque Municipal de Lobos, complejo deportivo ubicado en los costados del casco urbano. Aquí, las impresiones de una tarde que en breve será de otoño oficializado.

Por Félix Mansilla

Cuadro I

El viejo se dispone a comenzar a trotar, pero la recomendación médica le dijo que antes es ‘mejor elongar’. Debajo de un conjunto de yoguin gris gastado que combina con su cabellera plateada, intenta un movimiento a lo Charles Atlas de viejos manuales. Los años y el calor hacen que no soporte más de medio minuto de estiramiento antes de partir. Una vez en la pista, su velocidad trote de caballo cansado, alcanzó para que se sume a la tropa de las “chicas”, tres mujeres que pasaron los 65. Pura charla, regordetas ellas, que como una bandada de gaviotas siguen caminando delante de aquel señor que no les pierde pisada. Con la huella tomada por asalto, ríen de lo que la más delgada pronunció entre risas de media tarde.

Instantáneas como estas abundan en el Parque por las tardes, las mañanas y con calor y en invierno. La vuelta completa más de 2 mil metros y su circunferencia más grande serpentea hasta ocupar más de cinco hectáreas y media a un costado de la ciudad.

Por las mañana, no es raro ver que muchos de los vecinos de la zona se acercan a dar una vuelta, pero no sólo a eso, sino que la excusa es también charlar, comentar y estar al día de la cantidad de pozos de las calles lobenses. No resulta loco ni desacertado pensar que es así.
Ya más sobre la tardenoche, la pista se llena de personas que caminan, reflexionan y recorren. Solos, acompañados, de a dos de a tres. Y todos se sobrepasan sobre todo.

Vueltas en el parque

En un banco de material marrón claro que está incrustado al final de la curva que delinea sobre la calle que desemboca en el matadero, un 307 pasa dejando una nube de humo gris que se reparte como el hongo de una bomba. Pero los caminantes siguen. Parecen no sentir lo espeso del smoke de juntas gastadas.

Una señora con su ropa deportiva de entrecasa, pasea con su perro, un pequinés que la hace más veloz sobre unas alpargatas blancas lavadas a mano. La correa no mide más de un metro y las nalgas gruesas se le mueven con un ritmo de ondas blandas y monocordes. Ella camina siempre en el Parque, muchos de los vecinos conocen el nombre de su can.

No detenga su motor

Un hombre morocho, de musculosa ajustada y piel brillante, corre dejando gotas transparentes que se funden en el trazado, mezcla de piedras y tierra gris. Mira su cronómetro, esquiva gentes perros pozos, y continúa a gran velocidad a lo largo del camino paralelo a la calle Salgado. No habla y sólo se lo ve jadear respiros nasales furiosos. En cada zancada, deja atrás a otro corredor que se mueve pero alrededor de todo el predio.

Una joven de cabellos rubios y pechos ajustados, camina con pasos largos dejando un aroma a perfume deportivo. Sus calzas color azul, hacen que unas tonificadas piernas llamen la atención en el grupo de jubilados que todas las tardes juega a las bochas y que cuando ella pasa corren la mirada como una tropa en fila.

Junto a él, otros viejos están sentados en bancos de material y troncos de eucaliptos especialmente cortados para la ocasión. Sobre la entrada del Parque, la curva se ve mojada. La lluvia de un jueves cualquiera, hizo que el charco de siempre sea esquivado de memoria por cada caminador avezado que se dispone en dirección a la pista de cemento.

Sobre la parte del parque que es una continuación paralela al canal Salgado, hay bancos de material repartidos en cuatro espacios. Allí, una pareja se besa charla y se besa. En otro, tres amigas beben mate y conversan. Sobre otro, hay dos mochilas sentadas, sus dueños están saltando en la pista de skate, unos metros adelante, al costado del camino en el que todos caminan trotan.

Todas las mañanas son iguales

Las casas del barrio están pegadas unas a las otras como sin respiro y los frentes de chaletes modestos al otro lado, hacen que el paisaje a una velocidad media se distinga entre naranjas ladrillo, verde humedad y blanco de paredes pintadas.

Todo se mezcla y es un paisaje cambiante pero siempre igual. Todos acuden al Parque cada día y cuando el calor son muchos más. En enero se dispone a partir de las seis de la tarde, febrero contiene más caminadores y en marzo continúa. En invierno es menos el número de caminantes, aunque llegando la primavera todos y todas quieren verse mejor. Hay siluetas, rollos y reflexión.

Ya pasaron los más de 2 mil metros diarios y el cuadro se repite, aunque hay más y faltan los de la vuelta anterior. Es noche ya y en la cancha de bochas no quedan jugadores. La luz de un foco que desprende luz amarilla rancia, comienza a albergar bichos de todo tipo. Dos mujeres con aspecto de madres pulcras, comienzan a caminar. Llegaron a oscuras, las guían las luces blancas con cuerpo de chupetín. Pasan autos, se oyen bocinas. Es una tardenoche más en el Parque Municipal.

(de la edición Nº 1, noviembre 2011)

Hugo-Chavez-

América del Sur, bien al Sur

A menos de 24 horas del fallecimiento de Hugo Chávez, los medios de comunicación se están encargando de enaltecer o derribar al líder bolivariano. Pequeñas reflexiones sobre lo que nos muestran los titulares de la “dictadura mediática”.

Con la muerte de Hugo Chávez algunas circunstancias van a cambiar, para el bien o para el mal de nuestros pueblos. Lo cierto es que hoy América Latina llora al comandante venezolano, pero sólo esta parte del mundo siente la ausencia. Los países imperialistas —a través de sus medios de comunicación conglomerados— acecharon la noticia de sus horas contadas como una buena nueva: eso da cuenta del pensamiento y las razones. Por eso, debemos elegir.

Sólo mostrar aquellas pintadas gorilonas en la que —al igual que aquí en la década del ’50 con la enfermedad de Eva Perón— comunicaban (fríamente) que “viva el cáncer”.

Su personalidad, devenida en un cierto aire militar, combativo, hizo que los ojos de mundo (el llamado primer mundo) lo perciban como un líder intolerante, expropiador, represivo. Desde acá, la información mostraba a un presidente avasallador, desafiante, promiscuo, a un pueblo venezolano confundido.

Entonces, esa lectura da tranquilidad, porque es harto sabido que lo que le molesta a los monigotes de tío Sam son las fuerzas de los pueblos que quieren renacer.

De allí, esa mirada acortada y manipuladora hacia los gobiernos constituidos por gobiernos populares con alto respaldo de sus pueblos. Esa contemplación, los convierte en ser llamados (adjetivados) connotativamente negativos, haciendo entender que el mundo rechaza a los Chávez, a los Correa, a los Fernández de Kirchner, a todos los que de alguna manera rechazan el mandato del dedo del norte.

Por eso, la reflexión debe conducirnos a elegir qué deseamos como naciones de Latino América. Ese examen, nos llevará a repasar la historia contemporánea desde un lado consagrado desde el Sur, ese Sur —nuestro Sur— que es el que nace cada vez que el poder se genera desde adentro, desde el pueblo.