2-COPYRIGHT BY NICO B MANSILLA

Energía invisible al mundo

El 6 de abril es la presentación oficial de Energía invisible, el primer disco de Protoplasma. Viaje al fondo de sus canciones, el trabajo desarrollado en más de una década de rock y los caminos por venir.

Energía invisible, el primer grito de Protoplasma.

Energía invisible, el primer grito de Protoplasma.

Para que los sueños existan deben ser reales y en eso anda Protoplasma. A una década de iniciado el proyecto, el esperado primer disco ya tiene forma, es real. En un mediodía soleado, en la casa de Gastón Colombo (voz y guitarra) suena el “Álbum Blanco” de Los Beatles en modo random. Al momento de la nota, el paisaje toma un carácter sonoro local y propio: se oye una zapada de Protoplasma grabada en la sala de ensayo, rebalsada de rock.

El camino no es corto y los miramientos y planes futuros de la banda, se contienen en el embarque de una ruta con cimientos de rock: dar a conocer un trabajo diseñado en la ciudad de Lobos, con ganas y por la línea de un recorrido que se siente cerca. Como expresan en la letra de Jardines de silencio: “Suaves melodías darán el movimiento, cuando las escuches sabrás que es el momento de descubrir dónde está el agua en tu desierto”.

Protoplasma se formó a comienzos de 2001 como un trío, tuvo cambios en su conformación, pero siempre mantuvo el concepto y los mensajes para hacer la vida un poco mejor: con música, libertad artística (autogestión) y ganas (de continuar y crecer). Con una inminente presentación programada para el sábado 6 de abril en la Casa de la Cultura —lugar donde grabaron la parte instrumental del material durante dos jornadas de más diez horas— Protoplasma planea hacer una gira para dar a conocer su trabajo.

Protoplasma en vivo, por Nico B Mansilla.

Protoplasma en vivo, por Nico B Mansilla.

Será nuestra canción

Gastón, Diego Pippo (bajo y coros), Pablo Arévalo (guitarra y coros) y Pablo Catalano (batería) quieren sonar en muchas partes y enderezar una travesía abarcada desde los sonidos actuales del mundo del rock. El trabajo fue producido por la banda y Gustavo Sambartolomeo (también músico invitado en guitarras, percusión y sintetizadores) en los estudios El Lucero records, entre agosto 2011 y agosto de 2012.

A pocos días del estreno esperado, ellos cuentan que a pesar de los costos invertidos (tiempo, dinero y trabajo constante), “vale la pena concretar” eso que dice quiénes son y cómo suenan.

Junto al debut discográfico con Energía invisible, Protoplasma también reproducirá el videoclip de su corte difusión Jardines de silencio, dirigido por la estudiante de cine Carolina Vinay, la actuación de Belén Gatti y el esfuerzo encarado por toda la familia protoplasmática: amigos y gente que siente por igual esa manera de formar parte del arte abarcado desde el concepto rock de acá.

El disco contiene diez temas: ¿Son todos de la última etapa de la banda?

Pablo Catalano: Hay composiciones viejas, como “Letargo” que está en el disco.

Gastón Colombo: Son del principio de Protoplasma, con otra formación. Riffs compuestos por Dani (Gangoni, ex guitarrista) y Diego. En ese tiempo, yo no tocaba la guitarra. Las letras de esos temas son mías y de Diego. Hace cuatro años que empecé a componer con la guitarra.

¿Cómo fue ese camino que te llevó a componer, digamos, en clave Protoplasma?

Gastón C.: Me acerqué por la música al rock y después decidí que sea mi forma de vida. De chico sentía eso de subir a un escenario, pero me lo tomé en serio después de componer algunos temas. En el medio, hacía covers, lo que me gustaba, pero una vez que empezás a componer es otra la historia. Cambia todo, porque encontrás un camino y si mezclás las dos cosas, anda. Hoy, es lo que más quiero, y por eso, toco con tres locos más. Protoplasma viene desde hace tiempo.

¿Se puede decir que en el último tiempo su sonido tomó un vuelo más intenso/eléctrico?

Gastón C.: Cuando llegó Pablo (Arévalo), ya estábamos grabando ensayos, probando. El plan de grabar un disco se estancó un poco por cuestiones de trabajo. Dani dejó de tocar, invitamos a Gustavo “Pato” Sambartolomeo y como que no terminamos de encajar bien. De ahí surgió la idea de la entrada de Pablo y fue como desde un principio que conectamos. Justo, porque él estaba tocando con su otra banda (D-Raskal) y nosotros veníamos con el proyecto, con las ideas un poco truncas. Con Pablo fue la conexión más interesante y productiva. Esa primera vez que nos juntamos quedó un tema como de quince minutos, así se unió a la banda.

Pablo C.: Comenzamos con las zapadas al toque, como una forma de conocernos.

Protoplasma, por Formas Informales (NBM).

Protoplasma, por Formas Informales (NBM).

El disco cuenta con toda una producción desarrollada en Lobos.

Gastón C.: Lo grabamos en la Casa de la Cultura, que reacondicionamos como una sala de grabación. Fueron dos jornadas largas de todo lo que conforma la parte instrumental.

Pablo C.: El primer día fue desde la cinco de la tarde a las tres de la mañana y al otro, desde las once de la mañana hasta las once de la noche. El lugar lo elegimos por el sonido de las bases de batería, que es terrible y nos re gusta. El ambiente le saca un sonido muy particular a la banda.

Gastón C.: Nosotros queremos además, que lo que nos caracterice sea de que todo lo hicimos acá en Lobos, que se puede hacer acá, más allá de todas las dificultades económicas que existen —grabación, equipos, instrumentos—. Que se puede hacer algo: con laburo y bien hecho. Que guste o no, esa es otra historia. Pero que está bien terminado, con trabajo de diseño en los que Aníbal (Lacoste, diseñador) hizo un trabajo de asociación de cuadros del artista local Pedro Rossi, que va a ser el arte del disco y el book interior.

La interpretación y apelación sobre dos conceptos artísticos diferentes…

Gastón C.: Creemos que hay una conexión entre la pintura de Rossi con lo que hacemos nosotros: oscuridad, claridad, música, profundidad y muchas cosas para pensar. La música que hacemos es un poco eso, para hacer pensar desde un mensaje claro, con diferentes colores musicales. Es todo como bastante variado. No acordamos con los que dicen que hay que hacer algo para una tribu determinada. No queremos una tribu que sea lineal, sino una con muchas cosas distintas. Creemos que el camino va por ese lado.

¿Cómo definirían un show de Protoplasma?

Gastón C: Paisajes diferentes…

Pablo C.: La definición musical es diferente y últimamente estamos como un poco más cargados.

Gastón C.: Los temas nuevos son de un rock que tira a metal, pero podemos cambiar: metal, canción eléctrica, todo. Va a estar bueno, y ya tenemos cinco o seis temas de lo que sería la segunda placa. Por el momento son proyecciones, bases y letras.

¿La idea es también salir a tocar a otros lugares, dar a conocer qué es Protoplasma?

Pablo C: A full, sí, es la idea. Para salir, hay que tener algo grabado, porque si no se pierde todo ¿no?

Gastón C.: Nos estamos preparando para eso: para tocar acá y para hacer toda la movida que tiene que hacer una banda de rock: divertirnos, viajar. El disco permite que si tocaste y a alguien le gustó, te siga conociendo, no sólo a través de las redes sociales, sino con la presentación conceptual de una placa. Ahora, la idea es hacer giras para dar a conocer lo que hacemos.

¿Qué le pueden contar a alguien que nunca los escuchó?

Pablo C.: Que van a escuchar a una banda de rock, lobense, con un sonido variado y definido, con muchas de las influencias de los cuatro integrantes de modo individual. Potente, aguerrida y con volumen.

Gastón C.: El disco es un reflejo de todo lo que hacemos, pero nuestro despliegue pleno es en vivo. Quien quiera conocernos mejor, tendrá que escucharnos en vivo. El poder que podemos llegar a tener en vivo, es mucho mejor: claro, con mucho trabajo y para que te vuele la cabeza. Es todo un proceso que lleva tiempo, y en eso estamos.

La presentación de Energía invisible será el 6 de abril en la Casa de la Cultura (Salgado 585). Entrada + CD $50. En puerta $30.

Más en: www.protoplasmarock.com.ar

(de la edición Nº 1o, agosto 2012)