Caro V

Este es el tiempo y el lugar

Con miras a seguir realizando producciones audiovisuales en la ciudad, Carolina Vinay cuenta que hoy su estilo circunda el cine fantástico, que tiene varios cortos filmados, produjo el videoclip a la banda de rock Protoplasma, que hace fotografía y trata de registrar todas las actividades de la Casa de la Cultura.

Cuando le faltaban dos años para terminar la secundaria, ella sabía que se iría a estudiar, pero no lo tenía bien definido. Dos fueron sus opciones: psicología o algo relacionado con el cine. Fue averiguando y metiéndose en todo lo que significa el detrás de escena. Hizo el CBC y se decidió sobre qué quería hacer y hoy cursa Diseño de Imagen y Sonido en la UBA. Este año estrenó su cortometraje “Un creyente”, basada en un cuento George Loring Frost, filmado en una casa abandonada en las afueras de Lobos. Allí, el dueño del lugar (Octavio Saibene) se ve sorprendido y obnubilado por el alma de una mujer (Belén Gatti) que le habla y desaparece. En estos días, está a punto de terminar un videoclip del tema “Jardines de silencio” de Protoplasma y cuenta que hacer producciones fuera de lo que le exige la carrera, le ayuda a aprender cada día un poco más.

¿Cuáles son tus rumbos dentro del cine?

Siempre miré todo tipo de cine, no me enfoco en uno en especial. No sé si es casualidad o qué, pero generalmente mis trabajos para la facultad fueron más para el lado de lo fantástico. No hice nada cómico ni dramático. Me voy orientando para ese lado.

“Un creyente” está filmado en Lobos: descubriste el lugar…

Una vez que estaba hecho el guión, comencé a fijarme en distintas cosas como la estética, los planos, la locación y los detalles técnicos. Lo filmamos en el terreno de un amigo y estaba todo bien, no hicimos nada en cuanto a lo que es el escenario. Me vino re bien. Cuando lo fui a ver, me dije: éste es el lugar.

¿Salió como lo imaginaste?

Cuando me propongo un proyecto, tengo que tener todo más o menos estructurado antes de empezar a filmar. Una vez que logro eso, durante el rodaje se agregan cosas para que todo vaya quedando bien y que no fueron planeadas. Acá filmado Un creyente pasó así y pude plasmar casi todo lo que tenía en la cabeza. Estoy como enamorada de ese corto, es el que más me gusta. Lo hice sin compañeros de la facu y eso es lo que me gusta, porque costó. Me ayudaron los chicos (Mariana y Aníbal Lacoste, Gastón Colombo y Zenon Cardoner) con todo, pero pude hacerlo sola.

¿Qué es lo que más observas del cine?

Aun no miro desde el lado de los directores de cine, sino más en lo que es fotografía o más desde el lado del arte. Ahora me estoy orientando más para lo que es fotografía, todo lo implica iluminación y cámara. Sacar fotos me ayuda a aprender a mirar, encuadrar, a mirar técnicamente que es lo que tengo que tener en la cabeza antes de salir a filmar.

Hoy pensás sólo en cine…

No sólo hago cosas para la facultad, también hago fotografía y filmo los eventos que se desarrollan en la Casa de la Cultura. Ahora estamos haciendo el videoclip a Protoplasma, que ahora se encuentra en etapa de post producción (Jardines de silencio que estrenó en agosto 2012). Está bueno que yo pueda aplicar cosas extra de lo que son los trabajos para la facultad. Lobos me encanta y pienso hacer cosas acá.

Diste con la carrera justa. Se te nota muy entusiasmada.

Sé que voy a seguir. A veces puteo, tengo bronca, como le pasa a muchos estudiantes de muchas carreras, es obvio, pero sé que la voy a terminar. Me lleva mucho trabajo, mucho tiempo, es costosa, pero ya lo tengo decidido. Todo me ayuda a aprender.

(de la edición Nº 2, diciembre 2011).

Quiebre

Quiebre

Por Estefanía Bustos

Parado en el medio de la nada, no soy yo ni tampoco el que solía ser. Una sombra espectral abraza, me hace recordar momentos oscuros que el alma solía iluminar. No reconozco el viejo camino para volver, no encuentro el nuevo camino para estimular a mis pies. Ya no me queda iniciativa para viajar; supongo que es mejor parar, dejar de caminar. Perdido ¿Quién sabe?

La cara se me desdibujó, la felicidad instantánea desapareció. ¡Uh! La careta se rompió en millones de pedazos, la careta se cayó… se me cayó. Al espejo hoy solo veo reflejarse a un triste cagón.

En crisis con mi otro yo, peleándonos por ocupar un cuerpo que se marchita con el tiempo,como una planta sin amor que sin cuidado se quedó. Por inercia respiro, por inercia sonrío. Me levanto temprano y la rutina me lleva de la mano. Yo ya no siento nada, nada más que este vacío.
Quebrado por dentro ¿Eternamente?

Una parte de mi vuela a velocidades inexplicables. Me aturde, me pega y me voltea; me enloquece, me sosiega, me desvela. Ella piensa, me piensa y creo que es la mente. Juega juegos perversos escondida de los ojos, dispara a mansalva contra mi gente.
Tiempo fugaz ¿Inexistente?

¿Quién llamó a esta intervención al minutero? Momentos de tic tac en silencio que quiero encontrar y ella desesperada me viene a buscar, con su simpleza me quiere arreglar y yo no quiero. No se cómo decírselo, yo ya no la quiero.

(de la edición Nº 15, enero 2013)