BAÚL 1

Los fines de las canciones

¿Quién dijo que la industria discográfica no tiene sentimientos? Imbuidos por el espíritu navideño, este mes nos decidimos a repasar tres ejemplos, a modo de canción, de cómo los popes de la música unieron esfuerzos para contribuir a una causa noble.

Por Mauro Basiuk*

El destino de lo recaudado, como suele suceder con cruzadas así, resulta intangible, pero como esto no es una nota de investigación, no nos meteremos en tales senderos. El recorrido comienza, precisamente, por Do they know it’s Christmas? Cantada por Band Aid, una fundación que reunió a músicos británicos e irlandeses, preludio al famoso We are the World, hecho por estrellas estadounidenses. El contexto: una gran sequía en la región árida del norte de Etiopía, conocida en forma mediática como «el infierno de la tierra», que ablandó el corazón de los artistas internacionales. El músico y actor Bob Geldof tuvo y ejecutó la idea luego de viajar y conocer el infierno.

Este himno pop se grabó en 1984 y estuvo cinco semanas en el número uno de los rankings. En Youtube, pueden verse, además de los raros peinados nuevos de entonces, en distintas tomas, los rostros de los The Police, Phil Collins, un jovencísimo Bono, George Michael, entre otros. David Bowie y Paul Mc Cartney también fueron de la partida en el proyecto, aunque enviando sendas grabaciones que luego fueron dobladas en el sencillo.

Parodiado hasta el hartazgo, USA for Africa equivalió a la unión de cuarenta y cinco artistas. Motorizado por Harry Belafonte (autor del Calypso Bananero o Canción de la banana), la grabación se hizo el 28 de enero de 1985, reuniendo a un dream team que incluía a Michael Jackson, Stevie Wonder, Bruce Springsteen y el mismísimo Bob Dylan. El objetivo, similar: el tratamiento de la hambruna y las enfermedades en África. La cifra entre el sencillo, el álbum, el videoclip y merchandising se estima superó los 50 millones de dólares. Ese mismo año se realizó el Festival Live Aid en el estadio inglés de Wembley y en JFK de Filadelfia, EE.UU, retransmitido vía satélite a más de setenta y dos países.

Para cerrar, no podemos dejar de nombrar el aporte autóctono. Argentina es nuestro hogar fue la idea que tuvo el productor discográfico Mario Kaminsky (impulsor del sello Microfón en los setenta y de la saga de películas “del amor”, por aquel entonces) para reunir a 39 artistas locales con el fin de juntar dinero para los afectados por las inundaciones en Chaco.

Compuesta por Richard Mochulske y Enrique Londaits, la canción se cantó en las escuelas y luego fue versionada por la hinchada de Boca Juniors. Cabe destacar que hasta la fecha sigue siendo una de las pocas, sino la única reunión de esa magnitud. Baste repasar algunos nombres de la heterogénea lista: Sandro, Sergio Denis, Víctor Heredia, Valeria Lynch, Jairo, María Martha Serra Lima, Sandra Mihanovich, Cacho Castaña, Leo Dan, César Isella, Estela Raval, Manolo Galván, Argentino Luna y más.

Europeos, estadounidenses y argentinos. Intérpretes unidos bajo un fin noble. Modelo musical de consenso para este mes donde se repetirán como mantras los deseos de mesas familiares numerosas a la fuerza y brindis esperanzados. Desde este espacio, no podemos hacer menos que levantar la copa esperando que el nuevo año trate un poco mejor a todos y mucho más a los que, de verdad, lo necesitan.

*Estudiante de Periodismo y Comunicación de la FPyCC de la UNLP, columnista radial, coleccionista.

(de la edición Nº 14, diciembre 2012)