television-basura (1)

Psicosis en el aire

Ante la presencia de frases anticipatorias que indican que pronto todo se va al tacho, anotamos algunas cuestiones a tener en cuenta antes del estallido. Después que no se diga que nadie fue avisado.

TV4

Manual para evitar una sobredosis de TV

Los medios de comunicación funcionan con al menos tres objetivos medianamente claros: el negocio de la información, las intenciones con las que se comunica dicha información y los intereses que corren en el medio por parte de los anunciantes, ya sean estos privados y/o estatales. Entender este juego mediático, es tan complejo como simple a la vez. ¿A quién le creemos, entonces? Una posible respuesta, sería: no creer en todos, cuestionando e interrogando quién es nuestro emisor.

En la actualidad, la polarización en la emisión de mensajes se transfiere entre opositores y oficialistas –el juego se muestra de ese modo, como un round aparte en la rueda de influencias sociales- y no hay neutrales, ya que quienes informan y entretienen, tienen disímiles y múltiples objetivos al momento de crear el sentido de sus mensajes. Luego de indagar sobre quién es el emisor, debemos tener en cuenta y como punto esencial, que la verdad no existe, sino que sobrevuelan muchas verdades.

En la práctica de ese juego creado desde los medios hacia los consumidores, se deduce que no hay sinceridad absoluta pero sí una explayada lista de opiniones –que carecen de valor de verdad- que se tiñen de información veraz y comprometida.

Los ejemplos se multiplican al momento de interiorización en el reflejo mediático y esa realidad se convierte en lo más palpable, en la reproducción de aquello que sucede en la calle, que se ve y tiene cierto grado de posible probabilidad. Allí, los medios funcionan como meros carteles con advertencias de las cosas que se deben tener en cuenta “antes de salir de casa”..

La TV y los medios audiovisuales en general, contienen eso que desde las teorías comunicacionales se denomina como “el poder de la imagen”. Esto conduce a darle verosimilitud a cada evento transmitido en vivo y en directo, aunque éste diste de una información concreta. Un ejemplo de ello, son los informes de Facundo Pastor en canal América, donde el ojo está puesto en situaciones existentes, pero que con la reproducción constante toman valor propio por el sólo hecho de ser visualizado.

Esto no quiere decir que no sean reales, sino que la constante reproducción las vuelve aun más visibles. En un momento fueron los “motochorros” y actualmente, el trabajo de esas producciones que se muestran como periodismo de investigación, son simples corridas policiales a carteristas que actúan en primeros planos. En esas corridas la cámara no capta lo que se quiere mostrar, pero el relato del notero ayuda a alimentar la imaginación: “ahí va el ladrón”. La reproducción constante de esas imágenes convierte en realidad eso que fue construido por la producción del programa con la tarea de captar lo que sucede. Por eso, es hora de poner en desuso esa frase que tiñe de verídico todo lo que sucedió en la televisión.

images

El fin de las apologías

La definición de apología expresa: “discurso de palabra o por escrito, en defensa o alabanza de alguien o algo”. Aquello que se percibe y etiqueta como apología hacia algo o alguien, corre por cuenta de quien acusa. Si ésta existiera, todo sería un gran caos o una gran condena, como cuando Calamaro dijo “qué linda noche para fumarse un porrito” ¿Qué hubiese pasado si cambiaba por cerveza, era publicidad y no apología? ¿y si habría invitado a tomar una Coca-Cola, era un propagandista del imperio? Con este tipo de discursos que tiñen los enunciados, aumentarían los problemas y ver una película de Terminator o Rambo, sería estar condicionados por la bronca y ser proclives a salir a matar los enemigos.

La canción de Cacho Castaña -que tiene décadas de reproducción pero sin cuestionamientos- dice “si te agarro con otro te mato, te doy una paliza y después me escapo” (…) “dicen que yo soy violento”, continúa ¿Sería esto violencia de género? Jamás hubo pronunciamiento contrario conocido. La época que atravesamos debe cuestionar este tipo de mensajes de contenido altamente sexista. Pero no, en este caso Castaña no rompe con algo que, de hecho, está establecido desde que ‘el mundo es mundo’, como hostilidades hacia el sexo femenino.

El término apología, tomado desde los preceptos de cierto orden establecido, se convierte políticamente en un recurso eficaz para denostar según los intereses del emisor. Varias horas y páginas de diarios ocupó el tema cuando Fito Páez dijo “me da asco la mitad de Buenos Aires”, pero poco se habló cuando Lilita Carrió contó que “dormía más tranquila tras la muerte de Kirchner” o cuando Francisco De Narváez comentó que éste “se murió para no enfrentar una nueva derrota” eleccionaria o cuando el ruralista entrerriano Alfredo De Angeli se refería a la primera mandataria como “la yegua”. Allí, no hubo condenas por parte de los medios opositores, sino más bien condescendencia con los espectadores.

La manera de no dejarse inferir por las apologías, sería pensar individualmente y no como quieren que pensemos. No es acaso pura apología del terror decir que todo es un caos, que no se puede vivir y que cuidado que en cualquier momento nos puede pasar lo peor. Un ejemplo claro, es la publicidad de puertas Pentágono, que se ven antes y después de las noticias sobre robos. La información toma un papel de tendenciosa, donde el emisor –el noticiero- responde a los intereses de la empresa de puertas blindadas. Hay inseguridad, pero Pentágono vende la solución (N de la R: parece una tomada de pelo).
Algo de eso sucede desde el comienzo de El donante (un hombre que en su juventud ganó algunos pesos por donar semen y que fue encontrado por una de las personas que contiene su ADN).

Antes de su estreno en la pantalla de Telefé, ya se hablaba de “la mala información” sobre la donación de esperma ante una inminente disminución de futuros donantes, por la confusión creada. Si bien allí se recrean conceptos de un tema que preocupa a muchas familias que esperan la regulación de una Ley Nacional de Fertilización Asistida, lo cierto es que la influencia que El donante pueda inferir sobre un “desaliento a posibles donantes” es mera especulación. No se trata de una des-concientización, sino de una ficción de un tema poco visualizado que va en contra de los intereses de las clínicas que se dedican a la fertilización.

Desoxidémonos para crecer

Ya es hora de abrir un poco el marote y dejar de lado todo eso que nos rodea de pálidas. Que exista una Ley que permita el matrimonio entre personas del mismo sexo, no significa que habrá más gays, lesbianas y trans porque una regulación se ajuste a derechos adquiridos. Que exista una ley que acelere el divorcio, no implica que la gente elija divorciarse porque existe un marco legal que le da velocidad a los trámites del mismo. Que el Estado provea de preservativos a quienes no tienen acceso, no quiere decir que haya incitación al sexo por proveer la herramienta que previene embarazos y enfermedades.

Nocivo es sembrar el caos o reproducir ciertos estándares corporales o de inserción a una clase social por la obtención a diferentes productos del mercado. Lo que hoy se muestra, antes existió, sólo que el pasado lo condenó. Las drogas, los gays, los malos tratos, la corrupción, el derroche y el cambalache, siempre existieron. Es hora de comprenderlos, pero no ocultarlos -porque son reales- sino de des-adaptarlos como algo simplemente dado pero poco cuestionado. Desoxidémonos para crecer.

(de la edición Nº 8, junio 2012)

tapa-abril-2013

Se viene el viaje de abril

Después de un año y cinco meses continuamos con el objetivo de difundir a los artistas locales, esos que dan forma a su arte y entretejen historias en diversos formatos.

tapa-abril-2013

Portada el viaje de abril.

Este mes viajamos por dos nuevas producciones: el primer disco de Protoplasma, Energía invisible, y el segundo libro de cuentos de Mariano Contrera, Media hora de felicidad. También, en Alma de baúl repasamos Muerte en la Catedral, disco mítico del rock nacional de la mano de Litto Nebbia en la pluma de Mauro Basiuk; en Ayer nomás, Mauricio Villafañe propone un paseo por las mismas calles de Lobos, con una propuesta de nuevos nombres de la historia nacional, del continente y la local.
En Paseos, Villafañe junto a Nicolás Bernal merodean los caminos de esa costumbre de subir al colectivo a Empalme Lobos en En el Tanque. En Los mensajes de la guerra, analizamos los flujos informativos durante la contienda y el paralelo con la lectura de la actualidad.

En la sección Crónicas de viaje, caminamos por América Latina en las memorias de un recuerdo en presente, por Nacho Babino. Volvió René Catto, esta vez, con El inflador según Eva para continuar con sus Historias duras. En Llegada, finalizamos el viaje a través de dos escritos de Oscar Ghozo: Cuando que y La última vez que están.

Más en www.revistaelviaje.com.ar