CHARLY MUSICALIZA A TATO

La banda del Sargento Bores

Al grano y sin pausa, Alma de baúl rememora los días en la tv de uno de los humoristas políticos que más se extraña en la pantalla. Con grados de humor ácido, ardiente e irónico sobre todo, Bores dejó un legado poco visitado en la actualidad.

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Por Mauro Basiuk*

A los 66 años, en mayo de 1993, Mauricio Borensztein iniciaba su última aventura televisiva. Popularmente conocido como Tato Bores, con su peluca con flequillo, anteojos de marco grueso y tono de voz inconfundible, supo interpretar como nadie, sin repetir y sin soplar, monólogos de humor político. Sería en Good Show que se despediría sin dar aviso formal de la pantalla chica en la que había debutado en 1960. Vale abrir, entonces, el Baúl de junio para recordar, queridos chichipíos, algunas curiosidades de un programa, que contaba, nuevamente, con guiones de Santiago Varela y dirección y realización de Sebastián y Alejandro Borenzstein.

Desde la apertura ya marcaba la cancha de lo que sería una superproducción. No era para menos: Tato había estado durante 19 años en Canal 13 y volvía al 11, privatizado como TELEFE, después de mucho tiempo. De hecho, el debut incluye una secuencia emotiva donde Tato juega a emocionarse al ver viejos tapes y equipos técnicos del canal. La apertura de tres minutos y medio, que sólo pudo verse completa en el primer envío, homenajea a Sargent Pepper’s Lonely Hearts Club Band de The Beatles, imaginando una reunión imposible, a cielo abierto, entre referentes históricos mundiales.

Así confluyen logradas imitaciones del Capitán Piluso y Coquito, Perón y Evita dialogando con Freud y Einstein, Groucho Marx, el Che Guevara, Gardel, Marilyn o Borges molestando a Maradona, entre otros. Las flores del decorado que recrearon las de la portada de aquella obra de arte musical, fueron traídas especialmente desde los Estados Unidos.

Charly García vuelve a grabar la canción de apertura del ciclo, al igual que en Tato de America, un año antes. No fue el único humorista al que musicalizó el bicolor: Antonio Gasalla había tenido Fanky, como cortina de El mundo de Antonio Gasalla, en su debut por ATC (Argentina Televisora Color) incluido en Como Conseguir chicas de 1989. En el caso de Good Show (de las sombras a tu corazón), el tema no aparece en la discografía oficial pero sí en las 2000 copias repartidas de Charly & Charly en Olivos, que recopila el recital íntimo hecho para el ex presidente Carlos Menem, el 30 de junio de 1999 (el CD de Good Show se consigue en Mercado Libre a $250 e incluye, además, temas de Bob Dylan, Janis Joplin, Simon & Garfunkel, The Tremeloes, etc).

También Fito Páez participaría del ciclo, dando una versión conmovedora al piano del, por entonces inédito, Tema de Piluso.
Si algo caracterizaba a Tato era su condición de trabajar durante el segundo semestre del año, es decir de mayo a noviembre (algo que hoy no resulta inusual). Good Show tenía frecuencia mensual, lo cual quitaba cierta actualidad a los monólogos, en un año donde, por ejemplo, comenzaba a hablarse del Pacto de Olivos, que posibilitaría la reelección de Menem. Después de sufrir cambios de horarios y poco apoyo publicitario de parte del canal, el ciclo no tuvo una nueva temporada, limitado a la emisión original de seis programas pautados, más otros dos, a modo de resumen del ciclo.

La estructura de Good Show se basaba en una historia fantástica actuada por el propio Bores, parodiando a algún episodio o personaje real: un mago Filos Milevic que hace desaparecer a Menem, un director de cine que quiere filmar la vida de Cavallo devenido en símbolo espiritual (Cavallo, la historia de un ídolo), o el propio Tato caracterizado como San Martín en una recreación de la vida por 1810. En ellos actuaban figuras del ambiente como Alfredo Casero, Fernán Mirás (en pleno furor de Tango feroz), Mario Pergolini, Marcos Mundstock o Carlitos Balá.

Como novedad, había flashes donde Bores hablaba de forma íntima, como si estuviera fuera de aire dando consejos a sus hijos en reuniones de producción. Lo que sí se mantenían eran el clásico monólogo, al trío Los Prepu y a Roberto Carnaghi haciendo de corrupto tenaz, y el clásico tubazo a Casa Rosada, todo rematado con los tallarines con fondo musical en vivo interpretado por una banda que incluía al Zorrito Fabián Von Quintiero.

Ya enfermo de cáncer y después de la agridulce experiencia de Good Show, en 1994 Bores tenía arreglado con Alejandro Romay hacer una serie de programas de media hora, con la presentación, un monólogo y el brindis con un invitado, lo cual no pudo hacerse dado su mal estado de salud. Sus hijos, Sebastián y Alejandro, serían los responsables en 1995 de otro programa humorístico, Cha cha cha, Dancing en el Titanic por América. A propósito de la realización de Tato, biografía hecha en base a las memorias del “actor cómico de la nación”, Carlos Ulanovsky opina que “lo que en los ’90 estaba cambiando de la televisión para Tato era que ya no valía la palabra. Pagliaro (directivo de Canal 13) le dijo que lo iba a llamar para discutir su contrato, y no lo hizo.

Y Yankelevich (directivo del 11) después no lo renovó en TELEFE. Luego, en general, cambió la agenda de los medios: temas que antes pertenecían a sociedad o policiales, a la página 55 de los diarios, ahora son tapa, y a la vez el humor se infiltró en todos los niveles”. El puntapié inicial para la realización del libro es una de las anotaciones hechas por el propio Bores: “Después de ganar cuatro Martín Fierro en las cinco nominaciones que tuvo nuestro Good Show de 1993, les voy a contar un secreto: no me quiere ningún canal”.

Resulta un lugar común decir que se lo extraña a Tato, casi tanto como hablar sobre la vigencia de sus monólogos. Podríamos agregar que además de su imagen icónica, lo que se echa de menos es una forma de humor donde se dice algo, sin apelar a la caricatura tonta que sólo exalta tics o rasgos sin generar una reflexión. Una forma de humor que, bien pensada, contribuye más al mirarse adentro en conjunto que al agredir afuera al diferente. Y si hablamos de lugares comunes, ¿de qué otra forma podría terminar este recuerdo? Aconsejando a los lectores que sigan laburando, que mantengan la neurona atenta, vermouth con papas fritas y… buen viaje**.

*Estudiante de Periodismo y Comunicación de la FPyCS de la UNLP, columnista radial, coleccionista.
**La referencia para esta nota fue tomada de www.resisteunarchivo.blogspot.com. En el canal de Guillermo Soto, en Youtube, pueden verse completos cuatro programas del ciclo.

(de la edición Nº 20, junio 2013)