Asesinos por Majo

Rock para la primavera

La edición 2013 del Rock al Parque demostró nuevamente que la música local tiene con qué. Las cinco bandas programadas para la tarde del domingo recibieron la nueva estación con puro rock de acá.

Por Félix Mansilla. Fotos: Nico B. Mansilla y Majito 

En una tarde atravesada por nubes por momentos y sol de a ratos, la décimo tercera edición del Rock al Parque se desarrolló como cada año, con un marco de público joven y familiar que se acercó al predio Ingeniero Hiriart para escuchar producciones musicales lobenses.

Conflictivos. Jimi (guitarra), Juan M Videla (voz-bajo), Belén Gatti (bateria-coros).

Pasadas las 14 hs. la jornada comenzó con Conflictivos, donde tocaron temas de su reciente placa “¿Sabés jugar?”. La banda, esta vez en formato trío por la ausencia de su tecladista Matías Olivastri, brindó un show en el que repasaron canciones como “Licor de frutilla”, “Luces ausente” y “A volar”.

Maybe Uhu! Luciano Re (voz), Fabricio Re (guitarra), Leandro Reina (guitarra), Neno Zaniratto (bajo), Miguel Albergini (bateria).

Luego, fue el turno del quinteto de los hermanos Luciano y Fabricio Re, quienes el 8 de marzo presentaron nuevo material —Esquivando el derroche— para demostrar que la presencia de Maybe Uhu! en cada primavera es necesaria y vital. 

Desplegaron un set cargado de temas que a poco de su estreno ya suenan como clásicos: “La Momia y Karadagián”, “Hay algo más”, “Mi chica soñada” y la que le da título al disco.

Delirium Cosmico. Jonathan Lee (guitarra), Machingo (voz-guitarra), Benjamín Marcianesi (bajo), Agustín Petraglia (bateria).

Más tarde, Delirium Cosmico subió al escenario y dejó su impronta en base a la llegada de la nueva estación. Su cantante, Machingo, anunció que por eso tocarían “algunos de nuestros temas que hablan del amor de primavera”, haciendo eje en la canción que alguna vez popularizó Tanguito.

Además, los Cosmicos ofrecieron un LP con varias de sus canciones de los últimos discos. Entre los temas que sonaron pasó “Nena no soy un robot” (mirá el clip acá), “Soy un quemo”, y “El autosafari”.

Protoplasma. Gastón Colombo (voz-guitarra), Pablo Catalano (bateria), Pablo Arevalo (guitarra), Diego Pippo (bajo).

Pasadas las 16 hs., fue el momento de Protoplasma que comenzó su set list con “Nawal”, track diez de su producción “Energía invisible”. Le siguieron “Letargo”, “Otoño”, “Motivo por el cual existo”, “Sueños” y “Sol” para el final. Colombo, anunció que el videoclip de Jardines de silencio ganó el primer premio en el Festival Nacional de Cine de Esteban Echeverría.

Antes de las 18 hs., el final previsto y el sorteo que cada año ofrece la organización de la Casa de la Cultura: una guitarra criolla de industria nacional. El ganador fue Agustín Maluendez.

Asesinos del Pentagrama. Franco Regino (guitarra-voz), Agustin Sanguinetti (bajo), Gerardo Arroyo (bateria). Foto Majito.

El cierre estuvo a cargo del power trío de rock & roll Asesinos del Pentagrama, que estrenó tres nuevas canciones y desarrolló una lista con las producciones de Muerto o entero, lanzado en 2012. Pasaron: “El rugir del motor”, “No te enamores”, “Sobre las tablas”, “3CV”, “Motoquero” y “Fernet”.

(cobertura realizada para el sitio de noticias lobosya.com.ar)

Foto de portada por Majito

 

Leer es olvidar

Editorial Nº 23: Leer es olvidar

Leer es olvidar

Abogando en pensamientos de primavera, cantamos acordes: “Nace una flor, todos los días sale el sol, debes en cuando escuchas aquella voz (…)”. Bella canción, que además nos comunica algunos pasajes de la vida, en forma de metáfora pero con puntos reales, como sentir.

El mensaje sigue. “Mamá la libertad, siempre la llevarás dentro del corazón. Te pueden corromper, te puedes olvidar pero ella siempre está”. 

Elijamos la libertad, de ser lo que nos proponemos, lo que soñamos por mínimo que fuera. Esa parte del asunto, la leemos en las palabras del deportista Ezequiel Morales, quien lejos de la Argentina arma su propio cielo, todos los días.

Una esperanza de que se puede, una manera distinta de afrontar aquello que solos o de a muchos nos proponemos. Inconsciente colectivo, dice: “Pero a la vez existe un transformador que te consume lo mejor que tenés. Te tira a atrás, te pide más y más y llega un punto en que no querés”.

Por eso, volvamos a lo simple, a lo certero, que es el camino mismo de cada uno de nuestros días. A pesar de todo, digamos basta a eso que envenena: la mentira, el aparentar, el querer ser por, el compromiso falso, la mirada rapaz, las intenciones que aparecen del mal.

Leer es olvidar. Mientras posamos ojos/mente sobre el papel o la pantalla, todo el mundo exterior —de algún modo posible— deja de ser tan real, inmersos en líneas rectas. Todo forma parte de un placer artificial, pero no irreal.

Cuando leemos viajamos, nos transportamos mediante historias, noticias, chismes o lo que nos empuje a concentrar algunos segundos del aire en la lectura. Creemos que es la única manera de muchas para comenzar a resignificar los mensajes, esos que se crean con objetivos claros, aunque de modo metafísico, que es lo que al final nos atrapa: la práctica de interiorizarse con nuestro adentro.

(de la edición Nº 23, septiembre 2013)