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Difícil

Por Emiliano Federico

Se rompen las cadenas si mirás para atrás
y ves en el tiempo perdido algo más que solo el tiempo pasar.

Se abren los caminos si abrís tu mente y tu corazón,
se rompen los prejuicios, se rompe el destino,
estalla dios y entonces ya no hay culpas

¿Donde está la diferencia entre sentir y pensar?
¿Dónde estoy yo y qué estoy haciendo por cambiar?

Es preciso romper las cadenas y cada día más,
entender qué es lo que pasa, saber de qué lado estás.
ccc

(de la edición viaje Nº 24, octubre 2013)