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Muestra anual de Circo Espacial

Se viene el final de 2013 y la gente de Circo Espacial prepara el cierre de año para el sábado 16 en la Casa de la Cultura (Salgado 585).

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Desde la compañía informaron que “nos preparamos con todo. Como en cada final del año, realizamos la muestra en donde cada grupo compartirá con familiares y amigos lo que se ha trabajado durante el año”.

El sábado desde las 17 hs., todos los alumnos del Circo desarrollarán diversas actividades de acrobacia aérea en el escenario de la Casa de la Cultura.

Mariana Lacoste, coordinadora de Circo Espacial, anunció que la muestra está programada con números como “Miniaturas Aéreas” de jóvenes y adultos y otros como los de “iniciación al Circo”.

En su web, el taller anuncia que “trabajamos con grupos reducidos, priorizando el juego como herramienta fundamental del aprendizaje. Ejercitamos la escucha rítmica, la observación y comprensión, la expresión del cuerpo y todos sus posibles motores de composición y movimiento. Las clases se planifican de forma Integral, abarcando el Aro, el Trapecio, la Tela, la acrobacia de piso, la danza y la expresión corporal”.

Más info en FB Circo Espacial

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Pablo Marchetti: puesto en marcha

Una charla con una de las propuestas del periodismo de este milenio. Irreverente, ácido para hablar y reflexivo al escribir, Pablo Marchetti se despliega en el espectro mediático en formas de papel, en la pantalla y con el tango punk.

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Por Juan Ignacio Babino y Facundo Arroyo

Pablo escribe poesía, sale en televisión, publicaba en la quincenal Revista Barcelona (NdR: ya no), hace radio, escribe canciones, algunas hasta las canta, de cuando en cuando publica en MU.El periódico de lavaca y en THC, revista especializada en cultura canábica y en la Crisis y en algunas publicaciones más.

Pablo se enteró de la muerte del ex presidente Néstor Kirchner en Colombia en un hotel cinco estrellas. Cuesta imaginar a Marchetti en el hall de un hotel desparramado en algún sillón, como está ahora mismo desparramado sobre una descolada silla en el living de alguna casa en la ciudad de La Plata. Dentro de un rato estará bailando, al frente de Conjunto Falopa, medio frenético y entonando un par de tangos arriba de un escenario. Nada de electro tango. Punk arrabalero, si se quiere.

Pero eso dentro de un rato. Ahora, dice: “Por suerte salió. Fue un alivio. Fue algo así como que la banda suena, la banda suena, eso está bueno. Está bueno, fue una comunión, éramos diez personas pensándola, probando cosas. Estuvo bueno…”, y se desarma en algunas anécdotas de cuando fue a cubrir el entierro y cuán difícil fue decidir qué hacer con la tapa de la Barcelona.

Es difícil seguir el ritmo, la vertiginosidad de sus gestos, la velocidad que de pronto toman sus palabras, la locura bailable de su intermitente abrir y cerrar de ojos, el tono de lo que dice; Pablo es capaz de pasar, en menos de lo que dura un estornudo, de una risa inflada, irónica, ancha, gruesa, al silencio más incorruptible, infinito.

De alguna manera es como si llevara al paroxismo total, lo que opina, en parte, de la poesía: “Creo en el ritmo poético, en la música poética” y apunta también: “Lo poético tiene que ver con la verdad más descarnada y más revelada”.

No toma cerveza. O no por ahora. Dentro de un rato sí tomará algún vaso con cerveza antes de empezar a bailar frenético arriba del escenario y entonar algunos tangos bien polenta. Después; ahora se acomoda el termo debajo del brazo, como el gaucho hace con su boina, y ceba mates. No hay duda de que si Marchetti fuera boxeador, sería un peso pesado.

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Grande, grandote, pelado, gruesos dedos, marcha pesada, lenta, un pequeño tatuaje de un mono con cola larga sobre su parietal derecho. Y panza. Marchetti tiene bien ganado su apodo de El Gordo. “A mí cuando Capusotto me dijo que Pedro Saborido era lector de La García ahí me di cuenta que estábamos bien, dije “vaaamos, ok, estamos bien”.

En La García fue como encontrar otra vuelta de hablar, de comunicar”. De esa publicación, del núcleo de redactores y periodistas de esa revista mensual, surgió la génesis de la Revista Barcelona. Una segunda vuelta, otra manera de comunicar, dice él.

Pablo escribe poesía, sale en televisión, publica en la quincenal Revista Barcelona, hace radio, escribe canciones, algunas hasta las canta, de cuando en cuando publica en MU.

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El periódico de lavaca y en THC, revista especializada en cultura canábica y en la Crisis y en algunas publicaciones más: “Tengo tendencia a juntarme con gente amiga y enseguida armar un proyecto de algo. Puede tener que ver con la cuestión de la amistad, o de no dejar de laburar nunca, o borrar los límites entre el placer y el trabajo. Lo de Conjunto Falopa puede explicarse por el lado de que a mí me gusta mucho cantar, pero también me gusta mucho la canción. Cantar y escribir la canción para otros también. Trato de borrar límites entre géneros como los del trabajo. También sobre si hago periodismo o no. Si lo tuviera que reducir a algo sería algo así como la poesía, o la dimensión poética de la palabra. El hecho de poder dejar de pensar que sólo un texto es prosa y me parece que en la cuestión poética de la palabra se divide en dimensión visual y dimensión sonora. Me parece que hay lugares en donde esto que digo se refleja, por ejemplo, en las contratapas de Barcelona y esa continuidad con el arte”, dice mientras termina de armar un porro y lo fuma hasta la mitad.

Con su pequeña mochila al hombro, que lo hace parecer una tortuga gigante con un diminuto caparazón, sale. Saluda y mientras camina hasta el auto para ir al lugar donde dentro de un rato se tomará una cerveza y bailará desencajado y cantará un par de tangos polentas, silba Post crucifixión.

(la entrevista forma parte del libro de crónicas Bardo, lanzado en 2012)

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Super tren

Por Nicolás Bernal

Será aquel super tren o las ruinas de un vaivén.
Lo que pega en la cabeza y desarma la rutina.
En las junglas del querer o en la piel de lo que fue.

Vamos juntos caminando de la mano estremecidos.
Ya las noches se nos fueron y conocimos a los dormidos,
en el azar de la vanguardia o en la zamba de los caídos.

Mil caminos adoptados, huérfanos de mis pies,
por estar siempre volando y volver siempre sangrando.

Un futuro incandescente en el pasado oscurecido,
los señores del rencor son siempre los insanos.

Y jugando entre los mambos, en los tuyos y en los míos,
lo que importa es lo que deja la propina en la experiencia.

Será un super tren que arrasa todo al pasar,
que las huellas son los humos que te vuela la cabeza.

Más en el blog Breves tiempos raros

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Difícil

Por Emiliano Federico

Se rompen las cadenas si mirás para atrás
y ves en el tiempo perdido algo más que solo el tiempo pasar.

Se abren los caminos si abrís tu mente y tu corazón,
se rompen los prejuicios, se rompe el destino,
estalla dios y entonces ya no hay culpas

¿Donde está la diferencia entre sentir y pensar?
¿Dónde estoy yo y qué estoy haciendo por cambiar?

Es preciso romper las cadenas y cada día más,
entender qué es lo que pasa, saber de qué lado estás.
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(de la edición viaje Nº 24, octubre 2013)

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Aflora

Por Emiliano Federico

Imágenes que vienen hasta mí
son como un presagio: una cena para dos,
un lugar que espera y un calambre en la panza.

Llegan nuevas experiencias
que desnudan nuevas intenciones.

Persisten algunas dudas
que evidencian la fragilidad.

Yo quiero cruzar las barreras del cuerpo
y desnudar el alma.

Qué siente, qué piensa, qué actúa
por convicción propia y ajena.

(de la edición Nº 24, octubre 2013)

Por NBM

¿Cómo se lleva adelante?

Por Emiliano Federico

Por NBM

Ansiedad intensa
de silencio
de distancia.

¿Cómo ver cuando ya no podés ver?
ni siquiera la miseria
la trampa

¿Cómo resistir al tiempo?
tiempo lento
sin adelantar
sin retroceder

(de la edición Nº 24, octubre 2013)

Sonrisas

Sonrisas

Por Félix Mansilla

Sin el equipo posando, el paisaje sería un arco sin red, oxidado y sin fin. Una fila de pinos, sin viento. Pero hay allí diez niños: seis parados, cuatro agachados. El mayor, serio confiado, mira el lente recio, mandón, seguro. Todos sonríen, están con la expresión “whisky”. Uno sobresale.

La sonrisa, los dientes marfil, tez blanca y la camiseta azulrojoblanco. Su equipo recién ascendido. Tres generaciones. Una resignación, mucha espera y pasado dolor. Llegada, final transpirada, alegría compartida. Una pantalla en el estadio, los once allá en lo lejos, un respiro contenido. Festejo, gritos, tristezas quizás. Un abuelo llorando, un padre explicando y una madre que no descansó. Así fue; no se lo contaron.

El orgullo en el pecho, tres colores en el corazón, las canciones en la cancha, el patio y la escuela. Llora su abuela, no entienden los vecinos. Boca abajo, resistido, empujados y la prisa. No se empañan y laten: es de un niño. Una sonrisa.

Dedicado al tatengue amigo Francisco Clavenzani

(de la edición Nº 24, octubre 2013)

Cuando pica

Cuando pica el sabañón

Por poyodelobos@

Porfiando los cambios,
me fui a la miseria
que ya ni me acuerdo
ni por quien pelee
un tiempo de rosas con frita en la mesa
y la bacanada, comiendo paté

Queel peso noalcanza, silba la patrona,
queel perro está flaco,
queel gato se fue
y yo masticando viejas municiones
de un bala perdida que ayer pucherié

Porla flaca me levanto
porla flaca yo estudié
que va ser, che, Buenos Aires
soy un galgo pa´ correr

Y vos vaca flaca mi adoquín
cuando pica el sabañón
en tu vida la escoba se te hace larga
larga mi veda quererte a vos

(de la edición Nº 24, octubre 2013)

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Segunda Guerra (3º entrega)

Sin prisa pero sin pausa, le damos continuidad a la cuestión buscando entender un poco más el escenario bélico. En esta ocasión, el nazismo y el desarrollo y el rol de sus dos más grandes contrincantes: los EE.UU y la URSS.

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Por Mauricio Villafañe*

Lo que pocos años después parecería inverosímil, la Segunda Guerra lo hizo posible: el “enemigo común”, encarnado en los nazis, unió a soviéticos y norteamericanos. Como sostiene el historiador británico Eric Hobsbawm, fue una situación histórica excepcional y relativamente efímera. Ambas futuras superpotencias y referentes ineludibles del escenario de Guerra Fría que anima la segunda mitad del siglo XX, actuaron, durante la guerra, como partes claves del bloque aliado.

En esa actuación acorralarán y derrotarán a los nazis en una maniobra de “pinzas” (del frente oriental, los rusos avanzando y tomando Berlín, y del occidental, a partir del desembarco aliado en Normandía), terminando así con la más cruenta de todas las guerras.

¿Cuáles son las características del nazismo? ¿Cuál fue el recorrido histórico de yanquis y rusos en ese contexto y su actuación durante el conflicto? Ambas preguntas articulan este viaje y esperan, de este viajero, algunas respuestas que serán compartidas con todos y todas.

Antisemitismo, espacio vital y realpolitik

Es harto conocido el perfil criminalmente antisemita de Hitler y el nazismo. La “judeidad” encarnaba los “males” del mundo moderno: el capitalismo financiero y el comunismo. Así, el factor racial tomaba una centralidad política e ideológica a la hora de intentar entender lo que, a primera vista, pueden aparecer como atrocidades, excesos o hechos irracionales. Pero no, son parte de un proyecto de dominación imperialista sostenido en la supuesta superioridad racial aria.

Ésta debía condecirse con una superioridad política en donde las diferentes razas y pueblos debían subordinarse al tiempo que los/as judíos/as directamente exterminados/das. Esta necesidad y vocación de poder del nazismo alimentaba su expansionismo en pos del “espacio vital” que excedía con creces el territorio nacional alemán.

De esta necesidad parten los avances y anexiones territoriales nazis sobre sus vecinos, entendidas como fundamentales para el desarrollo de su estrategia político-militar. En un primer momento negoció con la URSS un pacto de no agresión.

De esta manera, Alemania neutralizaba a un potencial rival mientras que para Stalin significó un poco de tiempo y aire en el frente interno. Alejaba la amenaza nazi para así poder estabilizar la situación soviética, convulsionada desde la Revolución de 1917.

¿La Revolución cumplida y traicionada?

Tras la irrupción revolucionaria y la posterior guerra civil, Rusia pasaría a formar parte de una unión de repúblicas socialistas en lo que fue la primera experiencia socialista triunfante en el mundo. Su indiscutido líder y mentor, Lenin, había muerto en 1924. Se entabla, entonces, la disputa por la sucesión.

En ella se hallaban Stalin, referente del aparato partidario, y Trotsky, dirigente revolucionario de la primera hora, de gran ascendencia política y reputación en las Fuerzas Armadas. La discusión pasaba por el futuro de la revolución: extenderla internacionalmente (Trotsky) o concentrar esfuerzos y recursos en la construcción del socialismo en la URSS (Stalin).

Fue la línea stalinista la que se terminó imponiendo, a costa de la persecución y el sacrificio popular, pero cumpliendo con la transformación económica soviética, concretando al tiempo que clausurando la revolución. A fines de los años ‘20 se pone en marcha el Plan Quinquenal que aspiraba a modernizar la atrasada estructura productiva rusa.

Los puntos salientes del Plan contemplaban la industrialización estratégica (metales, combustibles, electricidad) y, en el campo, la colectivización de la tierra con el establecimiento de granjas. Ambas medidas tenían su eje en la acción y dirección del Estado.

La URSS, a partir de esto, estará en condiciones de resistir el asedio nazi y avanzar después en lo que se conoce como la “Gran Guerra Patria”, donde millones de campesinos y obreros devenidos en soldados dieron su vida en la lucha contra el nazismo.

El poderío yanqui: la clave del Bloque Aliado

En la otra punta de Europa, Inglaterra y Francia. De la pasividad casi cómplice y el temor inicial van a pasar a constituir el bloque aliado frente a alemanes, italianos y japoneses. Hemos comentado ya la importancia y giro que le da a la Segunda Guerra el ingreso de los EE.UU a este bloque. Su ascenso a la condición de gran potencia se basaba en el importante y sostenido crecimiento económico con el que fue beneficiado tras la Primera Guerra.

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Hay que resaltar que fueron los EE.UU financistas de la reconstrucción alemana durante buena parte de los años ‘20. Su superioridad tecnológica y las condiciones productivas y laborales encarnadas en la famosa cadena de montaje fordista que delira a Carlitos Chaplin en “Tiempos Modernos”, le posibilitará consolidar, profundizar y “exportar” el modelo de sociedad de consumo masivo como una nueva etapa en el desarrollo capitalista.

Sin embargo esta situación entrará en un impasse y, finalmente, en recesión tras la crisis del ‘29. El crédito fácil y sin respaldo real junto a la especulación bursátil lleva a la quiebra financiera, productiva y laboral de millones, afectando también a economías y pueblos demasiado dependientes del mercado internacional al que proveen materias primas (“las penas son de nosotros, las vaquitas son ajenas…”, la magistral claridad de Atahualpa Yupanqui).

En este marco de crisis del liberalismo (entendido como libertad de mercado), emerge en el horizonte de un capitalismo en recomposición un nuevo acuerdo, new deal en la lengua imperialista. Se alientan medidas proteccionistas a través de mayores y/o nuevas tasas aduaneras en pos de las industrias nacionales y en contra de la importación irrestricta.

La decaída demanda (por falta de recursos) va a ser estimulada a partir de la intervención del Estado en la economía, reestructurando impuestos que mejoren la recaudación para impulsar políticas sociales o bien impulsando planes de obra pública que generen nuevos y más puestos de trabajo.

Esta situación interna, sumada a la externa (la creciente presencia e intervención imperialista sobre América Latina para la defensa de sus intereses económicos, “reemplazando” a los británicos) van a poner a los EE.UU como un factor ineludible en el desarrollo y desenlace de la Segunda Guerra.

*Estudiante del Profesorado de Historia de la UNLP.

(de la edición Nº 24, octubre 2013)

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Bienvenido, Cabrón

El dibujante Alan Dimaro presentó el primer libro de su historieta autobiográfica. Fue en la Biblioteca Popular Albino Capponi (Rivadavia 36).

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El primer libro de Cabrón, contiene más de cien capítulos, algunas versiones de amigos que colaboraron haciendo su propia interpretación del personaje y sobre todo reflexión, ya sea de modo implícito o remarcado a través de cuadros que mezclan humor, música —cada historieta contiene el disco que acompañó la producción— amistad, familia y caras conocidas.

Todos dicen algo, esclarecen el plano humano y no dejan de sorprender, porque en una estalla, en otras piensa o simplemente altera las situaciones que lo desbordan.

Con el libro en la mano, se puede certificar que cada título está acompañado de una atmósfera que se amplía y no agota las posibilidades de descubrir algo nuevo, de intentar responder con qué va a salir el quía, si va a estallar o sólo ser el protagonista sin remedio o salvación.

La senda que hoy aparece presente nació en el año 2010. De a poco, el infinito material fue publicado mensualmente en el viaje, en la fan page de Facebook —Cabrón Historieta Autobiográfica—, semanalmente en la página de La Duendes Historieta Patagónica. Algunas colaboraciones hicieron ver a Cabrón en España para la revista Cretino Comic Digital y en la revista de humor tanguero Chamuyando de Mar del Plata.

Sobre el final, aparecen imperdibles capítulos versionados por diversos colegas locales e internacionales. Uno de ellos, es “El cabroncete del padre demonio”, adaptación española de la mano de Chamn (Granada). También aparecen cabrones desde Chile, Perú, donde el personaje principal se ve atravesado por los contextos.

El personaje del dibujo tiene vida, va al frente o reflexiona y lo cuenta. Cabrón es real, todos tenemos uno. Una vez al mes por lo menos.