Goy

Volviendo al pago

Por Juan Ignacio Babino*

Cuenta la leyenda que, a mediados de los ‘90, el rock latino tuvo un representante mendocino. Con Mano Negra entre ceja y ceja, Goy Ugalde Glúzman lideró Karamelo Santo, una bomba del mestizaje que hizo sede en una casona del barrio porteño de La Boca y supo pasear su música por todos los festivales europeos. Sigue leyendo