P1010830

Adolecer

Por Ana María Pedernera

Existencial,
carnosa, blonda,
la angustia adolescente
se inventa heroica
aunque muerda el miedo.
Crece con la pasión
como los senos, puntiaguda,
precoz y urgente,
desdeñando advertencias por pueriles.

El amor (o la fiebre
que es lo mismo),
remarcará en la sangre
sus secuelas.

Tendré el cuerpo indefenso
cuando el no ser
parezca muy cercano,
cuando haya que besar
al primer muerto,
al muerto propio,
para librarlo luego
a la suerte de todos los olvidos.

(de su libro Ensayo sobre la angustia, 2009)

Foto de portada por Martín Dates

(de la edición Nº 32, junio 2014)