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Bienvenido Buenos Aires

Por Nicolás Bernal

Bienvenido Buenos Aires al mundo en mi cabeza,
bienvenido al cemento de los grandes monumentos.
Hola viejo, tanto tiempo en la memoria que jamás olvida.
Bienvenido a los olores de las flores clandestinas,
los colectivos que no pasan y acá no pasa nada.

Bienvenidas las personas amarillas y no son Simpsons,
¿Qué tal doctor? El único que acá come sano es Cormillot.
Bienvenidas las preguntas por las luces que me queman,
bienvenido a mis amigos en los viejos edificios.
Bienvenida sangre derramada en las sombras de avenidas,
turistas y las cámaras entusiasmadas a lo barato.
Bienvenido el sol reventándome la frente.

¡Adiós gente indiferente! No es normal tanta corriente.
Bienvenido Buenos Aires anhelado en viejos aires,
el total de las veredas hablan de nosotros dos.
Mirá la noche es buena en cualquier tipo de casa,
¡Qué fácil debe ser coger en Buenos Aires!
Bienvenida a las marionetas que se visten de naranja,
el control es parecido a vigilar y castigar.

Tanto tiempo, delincuentes en los noticieros,
es verdad que este miedo tiene algo comercial.
Cómo andas ola verde, dónde está el pasto.
Bienvenidas altas perdidas a plena luz del día.
¡Hola Día! El porcentaje ya no es ninguna regla.
La avaricia del cuidado es solo personal.
Bienvenidos extranjeros cuando es la fiesta en el hostel.

Las plazas son tan libres y los edificios montañas.
Bienvenida tía a mi guarida escondida,
esto es tan Buenos Aires como ves en las revistas.
Bienvenido a los famosos regalando alguna foto,
estoy contento, caminando, transpirando y caminando.
Bienvenido estudiante a los caminos conflictivos,
bienvenido laburante a los horarios sin siesta.

Cuanta gente en la nada,
simplemente da la espalda
y los demás miran tan idos
como siempre ya no sangran.
Deben ser de acá.

Bienvenidas las preguntas sobre algunos puntos de encuentro
bienvenido el café, ojeras y camisa.
Bienvenido el tiempo perdido
que me aleja de los miedos
porque ya no soy de allá
pero soy un poco más de Buenos Aires.

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