SYRIA-CONFLICT-REFUGEES

Cables pelados

Los cables de noticias diarios adelantan lo que posiblemente marque estos días en caso de una no resolución del conflicto EE.UU-Siria. Intereses políticos, entredichos y amenazas a la paz.
PAZ

Por Félix Mansilla

No parece la postal de otros tiempos, ése tiempo es hoy. La agenda internacional marca los idas y vueltas ante una latente guerra entre diversos países. De un lado, la paranoia fabricada del gobierno de los Estados Unidos. Así, el Nobel de la Paz se muestra reacio a negociar si no se trata dentro del marco de sus condiciones. En el medio, Siria, quien contiene armas de destrucción química, la gran molestia de tío Sam. Por otro, las negociaciones rusas para lograr un acuerdo entre las partes.

El contexto muestra la desidia de la paz. Susan Rice, asesora de Seguridad Nacional de EE.UU, afirmó que un posible ataque militar (contra Siria) no sería otra guerra. Además, a modo de demostración de las nuevas intenciones, aseguró que su país “no estará lanzando otra guerra. Como ha dicho reiteradamente el presidente Obama, esto no será Irak o Afganistán.

No habrá tropas estadounidenses sobre el terreno, punto. Ni se parecerá a los ataques aéreos contra Kosovo o Libia”. Sin palabras, porque en tanto la ministra no descarta la negación a los pedidos de paz.

La estrategia de presidente ruso Vladimir Putin, es el pedido al gobierno sirio que “acepte el control internacional sobre armamentos químicos, y que entregue y destruya las armas de esas características que pudieran estar en su arsenal”.

A esto, Obama dice lo que no piensa: “Es posible que logremos un avance, pero tendremos que darle seguimiento y no queremos simplemente una demora o una táctica dilatoria para quitar la presión que tenemos sobre ellos (los sirios)”.

No sabemos el final de esta enfrenta sin tregua. Se pueden calcular los beneficios, pero no el saldo negativo que resultaría el enfrentamiento armado entre países. Es posible además, que estas líneas queden huecas sin el desenlace no le da una oportunidad a la paz. Que así no sea.

(de la edición Nº 23, septiembre 2013)