Por NBM.

Editorial agosto: Siempre se viene

Por NBM.

Estamos casi casi sobre el camino que lleva al final de un año cargado en la agenda. En poco más, el sol va a salir más temprano, las tardes serán un poco más largas y no se agotarán las excusas para decir en breve “pero cómo se fue el 2013, che”.

Como cada año sucede lo mismo, es tiempo de ponernos un poco de acuerdo para decidir qué queremos, cómo lo queremos, para qué lo queremos en nuestra ciudad y alrededores. Faltan moldes por estrenar, quedan cuentas por cerrar, pero no debemos parar. 

Este viaje es especial porque trata sobre cómo el arte imprime formas de vivir, de sentir y continuar por el solo hecho de, como dice Nebbia, “pues andar nuevos caminos hace olvidar el anterior”.

La historia principal es para Asesinos del Pentagrama, una banda que desde hace una década anda rodando por todos los caminos representando el rock de acá. En medio de esa senda, la anécdota es la experiencia de tocar junto a Chizzo de La Renga, pero la búsqueda no se agota ahí, porque —como aclaran en la entrevista que realizamos en el Mono Tremendo— se trata de algo que tocó al trío de modo personal.

Pero no es poco, porque vale el reconocimiento que un par de sonidos salidos de una guitarra distorsionada de un ídolo deja para el recuerdo, para la eternidad de un sentir especial. Va, entonces, de modo anecdótico aunque sin quitarle el valor (para los demás) ni el peso que merece una vivencia así.

Como hace veintidós ediciones, volvemos a insistir en las ganas de dar a conocer a artistas locales: porque lo merecen, lo necesitan, lo hacen por aquellos que se reconfortan con escuchar, ver, apreciar eso que hacen los que saben lo que quieren. Bienvenidos a el viaje Nº 22. No estamos locos, el viaje es real. Adelante.

Foto de portada por NBM.

(de la edición Nº 22, agosto 2013)