Anochecer de un día agitado

Editorial Nº 32: Las mitades del año borracho

En la televisión de estos días no existe programa ni publicidad que no hable del Mundial. Es lógico, sucede cada cuatro años, es un acontecimiento que recorre el globo, pero la alegría no es sólo la del local.

Podemos contemplar la magia en los partidos de fútbol, pero no olvidar aquello que sentimos desde acá, a lo lejos, pero tan de cerca: el temor a la violencia devenida en las protestas en el país pentacampeón. Abogamos por la paz conveniente a todos.

Junio no es sólo la mitad de cada año, sino la señal de que otra vez falta menos para lo que vendrá. Un aniversario más de Lobos, el día del Bombero, el de la creación de la bandera. Junio es muchas cosas y por eso decidimos homenajear a Mafalda, a 50 años de su primera salida a las calles.

Las efemérides no son casuales. En este caso, porque se cumplieron la misma cantidad de años de la llegada de Los Beatles a tierras norteamericanas. Es increíble leer las crónicas de esos tiempos, donde la prensa estadounidense apostaba a que el arte beatle se desencadenaría como efímero, sin progresión.

Le pegaron en el palo, casi. Mafalda, los chicos de Liverpool, una misión de amor pleno.

El homenaje a la creación de Quino, entonces, traspasa a la propia historieta, porque lo que sigue siendo inimaginable es que aquellos mensajes que recorrieron décadas agitadas aún en el presente continúan siendo los mismos, con la actualidad obvia, pero con la puesta enérgica en los problemas sociales del mundo.

Racismo, discriminación, guerras, injusticias, todo en una forma de representación para nada inocente, en las vivencias y pensamientos de una niña con interrogantes de adultos y reflexiones peculiares.

Así transcurre este nuevo viaje, el número 32, en el año en que cumpliremos nuestro tercer aniversario. Como expresa una canción de Protoplasma —Sueños hechos realidad— cuando afirma que “el tiempo nunca se detiene”.

Entonces, la idea es seguir, cumplir, ser y trascender. No estamos solos, porque la movida joven local continúa. Son anhelos que crecen cada vez que alguien abre nuestras páginas y siente que entre todos podemos sumar, ser mejores y muchos más. Así que vamos, queda mucho por andar.