Jackson Pollock, Grey (1948)

Editorial Nº 37: Las fuentes de luz

Hace exactamente tres años revista el viaje salía por primera vez a las calles, el 18 de noviembre de 2011.

A lo largo de todas las ediciones mensuales, la intención de retratar la movida cultural de la ciudad se viene llevando a cabo. La idea —a final de cuentas— es contar sobre las cosas que suceden pero que no están conceptualizadas, analizadas pero existen: artistas, músicos, deportistas, investigadores, la lista es infinita. Por eso, acá estamos, tratando de abrir el camino, ser el puente, con la idea de crecer, siempre. No es difícil emprender el viaje. A veces, lleva solo 30 minutos de vida.

En este Nº 37, repasamos las intenciones de la jornada de sensibilización sobre los Pueblos Originarios, después de que el investigador Marcelo Valko diera una charla en la Casa de la Cultura acerca de la temática propuesta por la profesora Alba Thea, quien viene trabajando en el asunto desde hace más de una década.

El encuentro dejó en claro sus premisas: relatar lo que nunca se difundió en forma masiva, pero fue conformando imaginarios colectivos erróneos a partir de las estructuras estatuarias.

La importancia, entonces, está puesta en los balances actuales a partir de un meticuloso análisis de la Historia oficial para remitir a la otra parte: la Historia menos contada sobre el genocida Roca.

Desmonumentar la desmemoria

Algunos considerandos para lograr el cambio, empezando por la simbología del terror acallado. “La impunidad muestra todo su pornográfico desparpajo en cada cartel de calle, plaza, escuela o ciudades, naturalizando crímenes, violaciones y exclusiones (…) ¿Cómo culpar o catalogar de enemigos, una palabra tan fuerte, a quienes durante toda su vida se toparon con la esfinge de un Roca glorificado: desde la escuela hasta cuando más grandes cobran su salario y extraen del cajero billetes de $100? La memoria es un proceso, y la memoria de un país es un complejo proceso generacional”.

Las reflexiones que unen todos los pasados para pervivir en el presente. “Que en la ex ESMA se geste y produzca la estatua de la Mujer Originaria, que padeció lo inenarrable a manos del Ejército alsina-roquista, que sufrió violaciones masivas, el asesinato de su pareja y hasta el rapto de sus hijos, es lo mejor que podía sucederle al proyecto imaginado por Osvaldo Bayer. No hay casualidad, esto es mágico. Es un augurio. Es providencial que el lugar donde se ocultó tanto dolor se transforme en el útero en el que crezca la estatua. Le da una significación trascendente que va a terminar de consolidar para siempre el puente que une al concepto del indígena con el desaparecido. Indudablemente los indígenas muertos e invisibilizados fueron los primeros desaparecidos, por eso el bronce de cada una de las llaves va a ensamblar a invisibles y desaparecidos, es un puente de luz que los va a fusionar sin confundirlos”.

Memoria que aún existes

Se cumplió un nuevo aniversario de la desaparición de Pato Lacoste. Desde 2013, cada 15 de octubre es el Día de los DD.HH en Lobos. En el colegio Nacional se llevó a cabo un acto de justicia, amparado en la reconstrucción, apelando a lo simbólico, haciendo que la verdad recomience, empiece de nuevo con la Reparación Histórica del Legajo Docente de Lacoste.

Allí, Ana María Pedernera, poeta, profesora de Historia de la ciudad, advirtió acerca de que “se violó su derecho humano fundamental, el derecho a la vida (…) Me congratulo desde ya por la reparación histórica de su legajo docente”. Por eso, el aniversario III contiene el cuento de Elisabeth Jorge, quien escribió «Ignaciosiempre», en memoria de Pato Lacoste.

Imagen de por portada “Grey” (Jackson Pollock,  1948)

(de la edición Nº 37 Aniversario III, noviembre 2014)