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Editorial Nº 38: Olas esquivan balances

Cada fin de año conlleva a balances y eso, a las claras, aburre, demasiado. Acá eso no va a suceder por el simple hecho de no abordar una mirada analítica sobre cuestiones que se disparan a cualquier lugar.

Planteada la propuesta anti-balance, proponemos adentrarnos en expediciones internas aunque universales, como los pasajes de la soledad, el insomnio y esas cosas personales que se convierten como patológicas en noches de desvelo.

Los fragmentos a continuación, pertenecen al escritor Guillermo Saccomanno en su novela “Terrible accidente del alma” (Planeta). La idea, es tomarlas para hacerlas propias al reflexionar, quizá, un poco sobre lo que nos sucede cuando hablamos con la voz interior, esa que filtra cada gris del ser. Un feliz cierre de año para los que viajan.

El chico y el enano

“Un viaje es parecido es parecido a la vida: un comienzo, un trayecto, un fin (…) No estás sólo alejándote de todo sino también de vos (…) si la vida es tan corta, por qué el viaje parece tan largo. El viaje te enfrenta con vos mismo que te pasás la vida observando la vida ajena y te perdés la oportunidad de vivir la tuya.

“Huir: te lo planteás en más de una oportunidad. Una de estas noches de insomnio te viene la idea. Y va fortaleciéndose a medida que el insomnio aumenta desquiciándote los gestos (…) todo un plan para conquistar tu libertad y deshacerte de una vez por todas de tu sombra (…) una vida nueva sin memoria (…) la luz del día te lastima.

“La pérdida de control del tiempo puede ser fatal aun cuando uno no tenga nada que hacer. También el tiempo muerto debe ser medido. Pero dónde está el reloj.

(de la edición Nº 32, diciembre 2014)