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Editorial Nº 47: Error de carga

Siempre y de todos modos, todo se configura en “lo político”. En los últimos diez/doce años —con sus altibajos— todos podemos dejar en claro qué pensamos, cómo pensamos, qué proyectamos, etc., entonces, eso hace pensar que las cosas mejoraron.

Nadie, hoy, puede decir que no se puede hablar de política, aunque hablar de política no sea sólo hablar desde la experiencia vivida (cualquier ejemplo de acá a la vuelta voltea, sin argumentos, cualquier decisión política) o recriminando nimiedades. Consideramos que no es por falta de profundidad, sino de hacer que la discusión no caiga en meras críticas a las formas, jamás.

En esta ocasión, deseamos hacer un análisis en cuanto a los resultados electorales en el partido de Lobos. Ahora, con los resultados a las claras, el mapa se reconfigura y nos viene una cita de una canción de Pez (lanzada en 2014) que dice “la diestra siempre a un paso, lista para otro sablazo”.

¿Ese sablazo recaerá en Lobos ahora que nos gobierna un Macri como Mauricio? Son muchos más los interrogantes. De todos modos y sin ánimos de cuestionarle el voto a nadie, creemos que la cuestión no la resolvía un sufragio en contra de… cuando lo que estaba en juego iba más allá de quién ocupe un cargo, sino más bien qué ideas planea de cara al futuro, para el pueblo.

Se nos vuelve raro pensar en cómo un montón de personas no pudieron contemplar antes de sufragar lo profundo de frases como “achicar el gasto: los sueldos son un gasto más” o eslóganes tan antiguos como “el Estado no debe meterse en los negocios de privados”. Ahí, lo simbólico se vuelve tenebroso, porque no se encuentra explicación para dar confianza a un empresario que hace menos de un año repetía en los medios masivos de comunicación que con el fin del “cepo” los dueños de los dólares podrían ir así como así y retirarlos, aunque vaciando al Central.

Ahí, es donde no cierra: ni Mauricio a nivel nacional y acá, un hombre cercano al “campo”, y no precisamente un peón. Así, lo que aflora desde arriba puede salpicar la política local. De allí, el título de este editorial. Su referente nacional, Mauricio, presentó en 2007 su oferta electoral a la embajada de Estados Unidos. Fue contundente el empresario: “Somos el primer partido pro mercado y pro negocios en cerca de ochenta años de historia argentina que está listo para asumir el poder” (ArgenLeaks, Santiago O’Donnel, pág. 197).

¿Qué cosas denotan tales palabras en una Argentina que ya estuvo de malas con el proceso cambiario, con la privatización de todo lo público, con la venta ad hoc del Estado? Ahí derivan las preguntas, no aparecen las respuestas. Muchos calman el momento con “habrá que ver, hay que dejarlos a ver qué hacen”.

El partido “pro-negocios” está codeado a las claras con el poder corporativo, repite y acomete una idea demasiado neoliberal que sabemos no funcionó acá ni en ninguna parte del mundo y donde una estafa con pautas de publicidad trucha en toda la Argentina (‘qué mal momento, don Niembro’) pudo haber sido “un error de carga”.

(de la edición Nº 47, noviembre/diciembre 2015)