DSC_1366

Formas y conceptos

Estudio Arriba es un emprendimiento lobense que propone nuevas formas de diseño y comunicación para lograr otras maneras de explicar la imagen. El plan para este año es ser un puente de producciones artísticas a través de una plataforma digital con apertura.
DSC_0094
Provistos en este contexto, Francisco Dates (38) y Nicolás Córdoba (27) planificaron Estudio Arriba, con la idea no sólo de evolucionar en sus formas sino también de abarcar los aspectos que se corresponden con el diseño de una imagen de marca, entre más conceptos. Desde 2011, Estudio Arriba trabaja para muchas marcas locales y emprendimientos fuera de Lobos. Entre ellos, revista Nordelta (Tigre), Las Rosas (Roque Pérez), Falabella (Bs. As.), Liberty Seguros, La Palabra (Lobos), Red Jurista (Colombia).

El diseño nos rodea a cada paso, pero estar rodeados no significa estar invadidos. Lo importante es leer esos mensajes como una prueba eficaz de eso que no es más que una imagen construida, pensada y elaborada para que todos —los receptores— las adoptemos. El fin, entre tantos, es que esa construcción represente aquello de lo que no dudemos.

Cuando vamos a una pinturería, por ejemplo, el logo de cada marca no nos deja dudar: porque esa marca la vimos en los partidos de fútbol, en las tandas de la televisión, escuchamos los spots en la radio. Por eso, cuando el tiempo apremia no tenemos ganas de elegir cada cosa, entonces, eso que resulta familiar, cercano y cómodo (logos, tipografía, calidad) es el que termina por sacarnos de encima ese dilema de seleccionar.

La imagen y el diseño definen un sinfín de cuestiones que con solo observar nos dicen con qué nos vamos a encontrar. De todo esto, se expresa Adrián Paenza (conocido Doctor en Ciencias Matemáticas), quien explica que en la imagen de cada marca “más allá de lo evidente, hay un lenguaje subyacente, algo que no se ve a simple vista (al menos en algunos casos). Saber leer ese mensaje, saber interpretar ese doble (o múltiple) sentido también tiene aplicaciones prácticas en la vida cotidiana” (Página/12, 29-09-13).

En tanto, el diseño parte desde un proceso que expresa a través de muchas formas un contenido que acarrea otras direcciones interpretativas como parte de una imagen que contiene factores como la estética y la percepción (social/cultural) que se desarrollan en los campos simbólicos.

La breve historia de ambos, converge en casualidades encontradas desde una visión conceptual en la forma de proceder en cuanto a la comunicación y el diseño. En febrero de 2001, Francisco se recibió en la UBA con el título de Diseñador Gráfico.

Cuenta que por esos años —gobierno de De La Rúa— “había cero expectativas de trabajo, pero nunca se me había ocurrido, con todo lo convulsionado de esos años, venir a trabajar de diseñador gráfico a Lobos. Acá, esa labor prácticamente no existía”, relata. Luego, comenzó con pequeños trabajos acá, lo que hizo que las cosas se fueran dando, hasta que se decidió a volver definitivamente. “Me vine a Lobos con la idea de estar tres o cuatro meses, desarrollar esos trabajos y volverme”.

¿Cómo surgió la idea de crear Estudio Arriba?
Francisco Dates: En 2009, luego de renunciar a la empresa para la que trabajé seis años, hice un viaje a Europa. En ese trayecto, me surgió la idea de crear Estudio Arriba, para trabajar para algunos clientes que ya tenía y con la idea de ofrecer el servicio a otros nuevos. Antes del viaje, la construcción edilicia del estudio empezó de a poco. A principios de 2011, encaré de lleno lo que es el proyecto Estudio Arriba. Mi idea era trabajar con un socio. En esas casualidades, Nicolás Córdoba (diseñador web) se había venido a vivir a Lobos.

DSC_1368

Nicolás, quien reside en la ciudad desde hace poco más de dos años, narra eso que él llama “una historia parecida a la de Francisco”, porque “comencé laburando en mi casa, tranquilo. Conocí a una chica de acá de Lobos… La realidad es que quería vivir en Belgrano, subte/quilombo, pero terminé residiendo acá que es todo lo contrario a la gran ciudad”.

Cuando se instaló en Lobos, se preguntó: “¿Ahora qué voy a hacer?”. Los ahorros que había juntado se estaban terminando, resignó un poco aquel deseo de no depender de un jefe —“mi plan desde el primer día que comencé a estudiar Diseño Web”—, entonces, su cuestión era “o trabajo en una oficina como administrativo o encaro un proyecto propio, que pese a haber venido de otro lado, pude comenzar rápido, digamos.

Más acá, en Lobos, donde se trabaja a partir de referencias y contactos. Después, de casualidad, hablando con un amigo, me contactó con Francisco. Quedamos en charlar, nos volvimos a poner en contacto y nos planteamos los objetivos que hoy hacen Estudio Arriba”.

¿Cuáles son las ideas para este año en Estudio Arriba?
F.D.: La idea base es armar una revista online, donde Estudio Arriba sea el portador de ideas en las que se plasmen las diferentes maneras de expresión del arte y el diseño. El plan es invitar a todos los lobenses que se identifican con el arte, dando espacio a su “hoja en blanco” para que se expresen con informes, imágenes.

¿Cómo piensan el concepto de diseño a nivel local?
F. D.: Por ahí para el común, la identidad de un diseño sobre una marca no es fundamental, pero en realidad es algo que puede tener un paralelo a la foto de perfil de Facebook: nadie publica una foto estirada o fuera de foco o manchada. Además, la tendencia de las grandes marcas es lograr una identidad. No hablo solo a nivel internacional, acá en Lobos hay marcas que uno las reconoce desde una primera impresión, algo que no se logra fácilmente.

N.C.: Muchas veces se piensa al diseño como algo secundario, cuando en realidad es al revés. Cualquier persona que emprende un negocio o servicio quizá no le da importancia, porque el precio de un logo de marca sale lo mismo que comprar una impresora. Por eso, invertir en una buena imagen para el negocio es signo de atraer clientes.

¿Qué podrían explicar sobre el concepto de identidad de marca?
La identidad de marca no sinónimo de costoso. El mejor ejemplo que hay es el logo de Crónica tv. Uno lo ve y sabe que es algo berreta, pero, precisamente, el diseño de su propia imagen anuncia aquello que comunica. Nada está librado al azar. El otro día leí un post en el que decía: ¿Cuál es la diferencia entre un diseñador junior y un diseñador sénior? Que cuando el junior entra a un restorán y observa el menú, dice: “Qué diseño horrible”. En cambio, cuando hace lo mismo el sénior, dice: “Ah, acá se debe comer barato” (risas).

¿Cómo analizan las formas de los diseños de Lobos?
F.D.: El diseño, en todas sus perspectivas, también habla de las ciudades. Si comparamos a Lobos con otras de alrededores podemos notar las diferencias. Acá, los estilos que adoptaron los locales de ropa, por ejemplo, son superiores al de otros lados. Cañuelas es también una ciudad que de algún modo se percibe según el diseño de su centro comercial. En los últimos años, Lobos ha recobrado una imagen global en cuanto a look, diseño que es lo que hace que cada vez le sume importancia a todo lo referido a lo que es comunicación y diseño.

(de la edición Nº 27, enero 2014)