A-Por DMG

Hoy

Por David Moreno Gaona (de Guadalajara, México)

A-Por DMG

Una calle de Guadalajara.

Llegan el Seco y el Mopet, compramos un par de cervezas familiares y seleccionamos música de nuestro agrado. Es una tarde de marzo, el viento sopla y levanta polvorones de tierra; barre las calles, las limpia para que las aguas de junio las irriguen sin tapujos —de hecho en este momento está cayendo una llovizna sin importancia—. “Tráete dos de una vez”, y nos llevamos dos envases de caguama. El clima es confortable allá afuera.

Damos vuelta y caminamos cuesta abajo hacia la tienda. Hecha la transacción regresamos a casa, cuesta arriba y damos vuelta. Hay un nuevo disco que escuchar, nuevo material de Argentina, el álbum se llama Hoy y la banda se llama Pez. Somos devoradores de discos, cada domingo nos juntamos a compartir experiencias personales, lecturas digeridas y discos recién adquiridos.

Con los discos nuevos hay un problema, es muy difícil que uno nuevo sea del agrado de todos. Hoy de Pez es la excepción. Escuchamos, comentamos las influencias evidentes de la banda, sus particularidades, su continuidad con Invisible, su esencia. “Cuando escuchas un disco nuevo que te agrada es como tomar aire fresco”, dice el Seco. “Siempre hay gente de mierda pero no por ellos yo voy a parar”, suena la canción.

Tragos de cerveza. El aire fresco de marzo pasa por la puerta de mi balcón. Un cigarro. “Suena bien a gusto”, advierto lacónicamente. “Yo había escuchado otro disco”, dice el Mopet. Estamos sentados en los equipales, el clima es confortable, bebemos cerveza y a cada trago degustamos melodías y acordes que vienen desde el sur.

Tratamos de descifrar un lenguaje que aparentemente nos es ajeno, pero en el fondo encontramos mucha afinidad porque es el lenguaje universal de la música y nos conforta a todos; tintes de folk, alternativo y progresivo. Son las siete de la tarde y el atardecer nos deja estupefactos, un fondo azul claro, nubes que reflejan el naranja del sol al ocultarse con su espalda gris amoratada. Oscurece al poco tiempo.

“¿Y si de pronto una noche las luces del cielo dejan de brillar?” El Seco y el Mopet se van. Rumiamos el disco, lo hemos escuchado ya más de tres veces a lo largo de este fin de semana. No nos ha cansado. Las tardes de domingo son para compartir experiencias, para devorar discos, para comentar lecturas y puntos de vista al calor del sol decrépito de marzo, para refrescarse con tragos de cerveza fría. A fin de cuentas esto es un viaje, “esto es más parecido a pasear”.

(de la edición Nº 29, marzo 2014)

Un pensamiento en “Hoy”

  1. Infinitamente un placer ver publicado el trabajo de un buen amigo, y ser parte de esta historia. Saludos desde Guadalajara, descubriendo tu revista.

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