Pussy Riot por Igor Mukhin

La plegaria de Pussy Riot

Por Paz Azcárate*

El 21 de febrero de 2012 cinco integrantes del movimiento feminista Pussy Riot entraron a la Catedral de Cristo Salvador de Moscú. Paradas en el altar y vistiendo pasamontañas deleitaron a los asistentes con una canción que critica la unión de la iglesia con las autoridades del gobierno ruso.Los testigos del hecho demandaron a la agrupación por vandalismo y blasfemia, lo que le valió la cárcel a tres de las jóvenes que participaron de la performance.

En «Pussy riot: a punk prayer», Mike Lerner y Maxim Pozdorovkin registraron lo sucedido antes, durante y después del episodio en la catedral, recopilando entrevistas con los padres de las activistas, así como videos de performances en las que Nadezhda Tolokónnikova, Yekaterina Samutsévich y María Aliójina habían participado previamente, como “Kiss a police” (besa a un policía).

Quizás el aporte más interesante del documental son los datos que ayudan a contextualizar lo sucedido y entender la severidad del castigo que recibieron las tres Pussy Riot. Por un lado, las polémicas leyes que Vladimir Putin promulgó desde que asumió la presidencia.

Pussy Riot

Entre ellas, se cuenta una norma que prohíbe la “propaganda gay”, entendiendo que tanto la marcha del orgullo LGTB hasta una pareja que se demuestra afecto mutuamente en la vía pública son actos propagandísticos.

Esta medida supone fuertes sanciones económicas y hasta penas de arresto de varios días. Además, prohibió la adopción de niños por parte de parejas gay, ley que fue aprobada de manera casi unánime por las dos cámaras del Parlamento ruso. Pero por otro lado, la cuestión de las costumbres religiosas que fueron largamente reprimidas en un país ateo como la Unión Soviética y resurgieron en las últimas décadas.

Un detalle para nada menor es que la iglesia donde Pussy Riot decidió actuar había sido dinamitada por Stalin en 1931 y reconstruida en 1994 por una organización de fieles que recolectaba dinero.

Tras seis meses de prisión preventiva, Yekaterina Samutsevich fue liberada. Sin embargo, a Nadezhda “Nadya” Tolokonnikova y Maria “Masha” Alekhina —que son madres de niños de corta edad— se les denegó el aplazamiento de la condena hasta que sus hijos cumplan 14 años. A las dos se les denegó también la libertad condicional y han apelado contra esta decisión.

Por su parte, luego de lo sucedido en la Catedral de Cristo Salvador de Moscú, Vladimir Putin promulgó una ley que condena las ofensas religiosas y podría permanecer en el poder hasta el 2024, gracias a una reforma constitucional que prolonga el mandato presidencial de cuatro a seis años.

*Lobense, estudiante de Cs. de la Comunicación UBA. Forma parte del programa Prueba de sonido en www.radiolexia.com.ar (sábados a las 21 hs.)

Viajá más en La hora de la siesta