LaEspadaña2006

Polo: leyenda y presente

Por Tomás Gianandrea*

Repaso de historia por el polo lobense. Primero “La Espadaña”, luego “Santa María”. Ayer, Gonzalo Pieres, hoy, Guillermo “Sapo” Caset. 
Para muchos es un deporte elitista, reservado para personas de clase social alta, para otros indudablemente es un deporte complicado que no lo practica cualquiera sino aquellos que “nacieron” prácticamente arriba de un caballo.

Y la verdad es que el polo radica un poco en estos dos conceptos: familias enteras que se traspasan como herencia dedicadas a la actividad que antes de aprender a caminar ya andan arriba de un caballo “taqueando”, pero además vale agregarle que quienes dedican su vida al polo y otros tantos a los cuales les apasiona y utilizan la actividad como un hobby o pasatiempo, aseguran estar jugando a una pasión indescriptible, difícil de sentir sino se está arriba de un caballo, con el taco en la mano y corriendo a gran velocidad detrás de una bocha.

Algo similar sintieron allá por 1972, los lobenses que fundaron el club de polo “La Espadaña”, a escasos metros de la Ruta Provincial 41, camino a Monte. Dentro de aquel grupo fundador había nombres cómo; Héctor Mc Donough, Tomas y Alejandro Garraham, los hermanos Bouchanan, Héctor Crotto, los hermanos Picardo, Fernando Viale y Alfonso Pieres.

Y justamente fue un Pieres quien rompió el molde y se corrió del libreto: Gonzalo, siendo un joven se fue de petisero a EE.UU con el único fin de poder vivir del polo. Jugó, aprendió, triunfó y volvió para ser el jugador argentino más emblemático de la década del ‘80, siendo el cerebro de “La Espadaña” (formado primero por Alfonso y Gonzalo Pieres, Ernesto Trotz y Juan Martín Zavaleta quien fue reemplazado luego por el brasilero Carlos Gracida), a quien llevó a lo más alto del polo mundial.

El equipo lobense marcó una época con seis títulos (1984, ‘85, ’87, ’88, ‘89 y ‘90) en el Abierto Argentino, en Palermo, más conocido como la catedral del polo, donde apenas sufrió una derrota y un empate entre 1984 y 1990, en ambos caso frente a Indios Chapalefú II, frente a quien salían los partidos más tensos y atractivos.

Los demás juegos, todos triunfos. La Espadaña fue además un equipo de 40 goles de hándicap, sólo le faltó obtener la Triple Corona para quedarse con todos los laureles. Pero hubo otro lobense campeón en Palermo, justo en el año que el equipo de Lobos no fue campeón, en el ‘86, Alejandro Garrahan lo hizo con Indios Chapalefú I junto a la familia Heguy.

“Supo La Espadaña jugar lineal, pero también en círculos. Y eso empezó a cambiar la ecuación. Algunos que veían polo por primera vez se sorprendían con cogotes tácticos, con cambios de frente. No le importaba tanto llegar rápido al mimbre rival, sino atravesar la cancha de formas diferentes, para desorientar al adversario de turno”, escribió el periodista especializado Claudio Cerviño, cuándo se cumplieron 25 años de la incursión del equipo lobense en la elite del polo argentino.

Porque si hay algo que identificó a La Espadaña fue el buscar variantes constantemente incluido el dribbling, que luego alcanzaría toda clase de mutaciones y no solo el juego hacia adelante y atrás. Espadaña hizo historia y sembró una semilla, para no olvidar.

Pero en el ‘90, Gonzalo Pieres plantó bandera y se dedicó a su propio emprendimiento conocido como “Ellerstina” que tanta alegría le daría y da al polo argentino. Y así fue como en Lobos los flashes comenzaron a desparecer hasta que en 2006 Guillermo Caset para fomentar la carrera de su hijo, “El Sapo”, y lanzar su propio club de campo fundó junto a otros socios “Santa María de Lobos Polo Ranch”, a la vera de la ruta 41.

El emprendimiento no solo comprende cinco canchas de polo sino que además también cuenta con un importante loteo inmobiliario, un club house, una laguna, una escuela internacional de polo, es organizador de varios torneos anualmente y es además un lugar visitado temporalmente por distintos famosos como es el caso del actor norteamericano Tomy Lee Jones quien posee un casa allí.

El club “Santa María” está muy bien considerado dentro del mundo del polo, es visto con buenos ojos y nadie le quita el sueño a sus socios de participar de un Abierto Argentino. Hoy, Lobos cuenta que uno de los mejores polistas del país y es justamente Guillermo “El Sapo” Caset, que posee 9 goles de hándicap y que en la Argentina jugó el ultimo año en busca de la Triple Corona para “La Natividad Polo Team”.

Por una u otra cosa, Lobos siempre respiró polo: fue campeón argentino, tiene varios jóvenes que anualmente viajan a Europa como petiseros y otros tantos a jugar, clubes modelos y un crack como “El Sapo” que va camino a hacer historia en el polo mundial. A Lobos le sienta bien el polo.

*Periodista Deportivo egresado de Deportea. Director de la revista #DaleLAC.

(de la edición Nº 30, abril 2014)