Niño y paloma

Rosa claro-Rosa oscuro

Por Ivana Barbis

Se levanta. Se mira apetitosamente frente al espejo.
Recorre las calles de la ciudad en su coche lujoso.
Llega a su destino. Una infinidad de voces recorren su rutina.

Horarios inamovibles. Almuerzos indiferentes.
Siestas muertas. Compañeros incompetentes.
Salida gloriosa.

Algún susurro malicioso insinúa una copa.
El bar de la Estación suena como refugio de pasiones.
El ser se transforma en una paloma, en un colibrí,
en La baba del Diablo o el Arcángel Gabriel.

Y de repente, uno puede pensar si pertenece a un sueño.
Un sueño que alguna vez soñó subconsciente popular,
desde el lado rosa oscuro.

(de la edición Nº 9, julio 2012)