VIETNAM. 1968-

Vietnam (primera entrega)

Por Mauricio Villafañe*

¿Cómo fue posible que un lejano y reciente país rural haya derrotado al imperio más poderoso de todos los tiempos? Una pregunta ambiciosa que sin embargo nos va a animar durante los próximos y exclusivos envíos de esta publicación viajera. Buscaremos armar el contexto histórico de emergencia y las principales vicisitudes de la lucha de Vietnam frente a los diversos imperialismos que intentaron someterlo. Y parte de esa lucha es la larga y trágica guerra frente a los yanquis. Sí, esa que fue bandera de lucha y denuncia del movimiento hippie de fines de los años ‘60, desvelo del ajedrez llamado Guerra Fría que los diferentes líderes mundiales jugaban desde la segunda posguerra y la causa que despertaba la solidaridad de los pueblos del llamado “Tercer Mundo” que luchaban por su liberación.

Diremos, en primer lugar, que el origen de esta historia tiene que ver con un aspecto poco explorado de la Segunda Guerra Mundial: la expansión imperialista por el Pacífico. Ya desde principios del siglo XX, las grandes potencias europeas y Japón mismo habían estado inmiscuyéndose en la región, generando o recrudeciendo conflictos ya existentes. Uno de los más importantes, por su trascendencia histórica, es el que va a terminar poniendo a China en la senda de su liberación a través de una revolución liderada por Mao Tse Tung.

Gracias a ella, China va a pasar de ser un enorme pero atrasado país a perfilarse como una potencia de primer orden internacional.
Al término de la Segunda Guerra Mundial, Vietnam no existía como tal aún sino que formaba parte de una región de colonización francesa conocida como Indochina junto a los actuales Laos y Camboya.

Y es en ese gran conflicto bélico donde Japón ocupa esta zona en el marco de la carrera expansionista que se había puesto en marcha. La derrota del Eje determinará el desembarco aliado en la región y Vietnam se libera así del imperialismo japonés para poner inmediatamente en marcha, a partir del Vietminh (Liga para la Independencia de Vietnam), su proyecto de liberación nacional.

El líder indiscutido de la resistencia vietnamita fue el estratega, político y poeta Ho Chi Minh. Ya se la había plantado a los japoneses y lo va a hacer luego frente a los franceses que, poniéndose en “protectores” de su ex colonia, reclamaron que el nuevo país indochino se mantenga en la Unión Francesa y a tales fines ocupó la flamante República Democrática de Vietnam.

Se desplegó un largo e intenso conflicto a partir de la insurrección general y la guerra de guerrillas como los recursos a los cuales echan mano los vietnamitas para desembocar en la derrota francesa en 1954. Vietnam quedará partido en dos: el norte, bajo control del Vietminh, y el sur, dominado por la gestión del emperador Bao Dai. En el año 1956 se perfilaban elecciones que definirían la unificación del país.

Una adivinanza: ¿Qué gran potencia imperial metió la nariz en este plato? Un par de pistas: empieza con “Estados” y termina con “Unidos”. Bajo su tutela, el Primer Ministro Ngo Dinh Diem derrocó al emperador. Este golpe de Estado, obviamente, rechazó la consabida elección. Al mismo tiempo surge el Vietcong, una guerrilla que empieza a actuar en Vietnam del Sur y que desembocará en el Frente de Liberación Nacional (FLN).

El marco y los márgenes de maniobra que la Guerra Fría imponía llevan a los EE.UU a armar y reforzar a las tropas survietnamitas dado el temor de que se expanda el comunismo por la región. Asimismo necesitaban, para legitimarse, de elecciones. Éstas, viciadas de polémica, se realizaron en abril de 1961 y consagraron a Diem, el referente de los EE.UU y del presidente Kennedy en el convulsionado país. Una serie de manifestaciones por la paz protagonizadas por los monjes budistas llevó a la destitución y al fusilamiento del presidente.

En su lugar asumió una Junta Militar de la cual una serie de generales se fueron turnando en el poder. Llegamos a un momento clave: 1964. Un incidente, de cuestionada veracidad, entre naves norvietnamitas y estadounidenses en el golfo de Tonkín lleva al presidente Johnson a dar un paso más, irreversible a esta altura, en la “escalada”.

Esta particular denominación refiere a la creciente injerencia norteamericana en los asuntos de Vietnam. ¿Qué forma tomó esa escalada? ¿Alguna protesta diplomática, alguna reunión en la cual se haya podido dialogar para así distender el asunto?

No, nada de eso: sin mediar ninguna declaración formal de guerra, EE.UU desató sobre el norte del país un bombardeo sistemático al tiempo que el FLN incrementaba la resistencia en el sur.

*Estudiante del Profesorado de Historia de la UNLP.

(de la edición Nº 30, abril 2013).