Santoro

Vodecí que

Por Marcelo Palmeari

En el camarín de un canal de tevé. —Si te preguntan sobre eso, ya sabés, vodecí que el equipo está trabajando en eso, que la pesada herencia, que dejaron todo mal. Ah, de los saludos. No te olvidés de los saludos que le mandó la flaca y Antonia. Vodecí que siempre lo ven en familia. Salís de ese lugar incómodo. Busca lo cotidiano. Estos saben, no te la van a complicar, pero te la van a hacer igual. Ahí, comenzás con las preguntas. Qué pasó durante los últimos años, qué dicen ahora los que. El de chupines es bobo, pero sabe cómo salir de ahí. Vos tranquilo. En un sillón antes de una conferencia de prensa. —Si alguno sale con algo de su presidente, qué hablaron, esas cosas, vos arrancás serio y decís que su preocupación era cómo sacar tus pases, vodecí pases de baile. Nada, eso. Salí de ese lugar, desacartoná. Mirá a otro periodista, pedí el que sigue. Acá no pasa nada, tranquilo. Son Mexicanos.

En otro sillón antes de una conferencia de prensa. —En cualquiera de las preguntas que te hagan, en cualquiera, vos salile con algo de los colombianos que jugaban en Boca, mandá fruta. Bermudez, Chicho Serna, cualquiera. Está todo bien con los colombianos, relajá. Acordate, buscá la risa, hacete el canchero. Acordate de la risa que practicamos en el avión.

En el despacho principal. —Vení, Balcarce. Subí, che. Subí al sillón. Eso, así. Dale. Dale ahora que justo mira a la cámara. Ése es mi perro ¡Yes!

En una silla giratoria, antes de una conferencia de prensa. —Si te salen con algo del despido de Víctor Hugo de Continental, vodecí que lo conocés de hace mucho de cuando estabas en la presidencia de Boca. Que, obvio, lamentás lo que le pasó. Salí de ese lugar. Kirchnerizalo, dejá en claro eso.

En un auto, camino a un anuncio grosso con un supermercadista. —Al momento de la foto, improvisate algo. Cazás a algún nene, le hacés un chiste con Samba de Paka Paka, algo. Después sonreí largo y listo. Fotos, abrazos y chau.

En una combi camino a una conferencia de prensa en Davos. —Cuando te pregunten en inglés, vodecí todo en inglés. Mandale guitarra, pero en inglés.

En una sala de reuniones vacía, antes de una reunión del Mercosur. —Bueno, como vos sabés. Lees el discurso que practicaste. No te olvides de entonar bien, así, con ahínco. Esperá. Claro, ahínco. A ver. Entonás así, con cara de preocupado pero firme. Así sería, firme. Entonces, entonás así, con dureza todo lo que está en negrita. Elevá la voz cada vez que digas presos políticos, democracia, derechos, todo eso. Cuando ves que se termina, ahí donde dice FIN, parás. Listo. Tranca, la venezolana no debe cazar una, la mandaron.

En el baño de su casa, solo al fin. Lee su correo electrónico. “A estas las usás, siempre. Ordenate. Fijate. Hablale a la sirvienta, antes de acostarte a la flaca o a Antonia. Usalas: están las de antes y las de ahora. Acá va. Saludos. “Como corresponde. No puede ser que. Confío en que entre todos podamos salir adelante. Les prometo que. Lo vamos a ver. En eso estamos. Ñoquis. No puede ser que en Argentina. Moderación. Ingreso al mundo. Exportaciones. Menos retenciones. Ahora las cosas van a cambiar. Un poco de austeridad. Saben cuánto se gastaba en subsidios. En la calle la gente me dice. Basta de seguir defendiendo lo indefendible. Dólar libre. Pues así será. Gracias a ustedes por informar a la gente. Analizaremos y veremos qué hacer. El amor, la confianza. Sinceramiento de tarifas. Juntos creo que sí podremos. Esposa. Antonia. Balcarce. Gabriela o María Eugenia”.

de la edición Nº 48, ene/feb/mar 2016)